12/03/2026 16:32 - Internacionales
El conflicto bélico en Medio Oriente, que mantiene prácticamente cerrado el Estrecho de Ormuz —por donde circula el 20-25% del petróleo mundial—, ha obligado a los países asiáticos a reaccionar de urgencia. India, una de las principales economías emergentes, aseguró que ya desvía cerca del 70% de sus importaciones de crudo por rutas alternativas, un salto significativo respecto al 55% registrado antes de la crisis.
El Gobierno indio informó que las refinerías han asegurado múltiples cargamentos procedentes de fuentes internacionales, superando los volúmenes que habitualmente transitaban por la ruta en conflicto. Sin embargo, el sector energético enfrenta un desafío crítico: cerca de la mitad de las importaciones de gas natural se han visto afectadas.
La intervención estatal priorizó el consumo doméstico, lo que implica recortes de hasta un 35% en el suministro industrial. La situación más delicada es la del gas de cocina (GLP), del cual India importa el 60% de sus necesidades y cuya logística dependía en un 90% del Estrecho de Ormuz. Aunque la producción nacional subió un 25%, el Ejecutivo destinó todo este volumen exclusivamente a familias, hospitales y escuelas, dejando a restaurantes y hoteles al borde de la escasez.
Los pequeños empresarios y trabajadores independientes sienten el golpe en sus ingresos cotidianos:
India importa el 60% de su GLP, con un 90% dependiente de la ruta de Ormuz.
Tailandia prevé una caída de al menos 300.000 visitantes internacionales en marzo.
Un 13% menos de viajeros de larga distancia a Tailandia.

El turismo tailandés sufre cancelaciones por el aumento de costos operativos. (Foto ilustrativa)
El impacto en el sector turístico es evidente. En Tailandia, cientos de vuelos se cancelaron o retrasaron a finales de febrero y principios de marzo, afectando a casi 50.000 pasajeros en aeropuertos clave como Suvarnabhumi y Phuket. La interrupción presiona a hoteles, tours y restaurantes que dependen del turismo internacional.
Los viajeros de larga distancia, más sensibles a las fluctuaciones de precios en pasajes de avión, han disminuido en un 13%. Las autoridades activaron un mecanismo de monitoreo de la crisis turística ante el riesgo de que la tendencia al alza en los combustibles reduzca significativamente el flujo de visitantes.
El contexto internacional muestra que la Agencia Internacional de la Energía (AIE) coordina la liberación histórica de 400 millones de barriles de reservas estratégicas para compensar la interrupción del suministro, mientras el petróleo Brent se mantiene por encima de los USD 100 por barril.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones