12/03/2026 16:35 - Actualidad
Un evento astronómico de interés global ocurrirá esta noche, cuando el asteroide 2026 EG1 pase a solo 317.791 kilómetros de la Tierra, una distancia menor a la que nos separa de la Luna (384.400 kilómetros en promedio). El descubrimiento, realizado por el Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra (CNEOS) de la NASA el pasado 8 de marzo, resalta la creciente capacidad de detección temprana y la cooperación internacional en el monitoreo de amenazas espaciales.
El objeto rocoso, con un tamaño estimado entre 10 y 22 metros de diámetro, viaja a una velocidad de 34.621 kilómetros por hora y cruzará el hemisferio sur en su punto más cercano a las 23:27 hora del este de EE.UU. (03:27 GMT, 00:27 hora argentina).
Según la NASA, los asteroides son remanentes rocosos de la formación del sistema solar, hace aproximadamente 4.600 millones de años. Considerados "cápsulas del tiempo", la mayoría orbita en el cinturón principal entre Marte y Júpiter, con formas irregulares y tamaños que varían desde cientos de kilómetros hasta metros.
Algunos, conocidos como objetos cercanos a la Tierra (NEO), tienen órbitas que los acercan a unos 120 millones de millas del Sol y ocasionalmente cruzan la órbita terrestre.
Paul Chodas, director del CNEOS, aclaró que la designación de "potencialmente peligroso" no significa un peligro inmediato. "Simplemente significa que, a lo largo de muchos siglos y milenios, la órbita del asteroide podría evolucionar hasta convertirse en una con probabilidades de impactar la Tierra", explicó.
El pronóstico del CNEOS descarta cualquier impacto grave en los próximos 100 años, aunque los científicos mantienen protocolos de alerta y realizan simulacros globales para mejorar la respuesta ante posibles amenazas.
La NASA y sus socios rastrean actualmente más de 41.000 asteroides cercanos a la Tierra, una cifra que se incrementa gracias a los aportes del Observatorio Vera Rubin, responsable del descubrimiento de 2.000 cuerpos previamente desconocidos con su base de datos inicial.
El Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (ATLAS), financiado por la NASA, permitió en diciembre de 2024 el descubrimiento del 2024 YR4, un asteroide de unos 60 metros que durante un breve período fue considerado el más peligroso jamás detectado. Sin embargo, observaciones con el Telescopio Espacial James Webb confirmaron que pasará de forma segura cerca de la Luna a 21.200 kilómetros de altitud.
La NASA lleva adelante misiones como DART, que demostró la capacidad de alterar la trayectoria de un asteroide mediante impacto controlado. La colaboración entre entidades como NASA, CNEOS, JHUAPL y observatorios internacionales permite mejorar la detección temprana y la respuesta ante potenciales amenazas.
En enero, los científicos documentaron el asteroide con la mayor velocidad de rotación conocida, denominado 2025 MN45, con un giro cada dos minutos y 700 metros de diámetro.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones