12/03/2026 20:07 - Actualidad
A pocos días de conmemorarse el 50° aniversario del inicio de la última dictadura militar (24 de marzo de 1976), la Justicia federal de Córdoba confirmó un hecho histórico: la identificación de los restos de 12 personas que permanecieron desaparecidas durante casi medio siglo.
El anuncio fue realizado por el Juzgado Federal N°3 de Córdoba, a cargo del juez Miguel Hugo Vaca Narvaja, tras los trabajos de análisis antropológico y genético realizados por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) sobre los restos óseos recuperados en 2025 en la Guarnición Militar de La Calera.
Las excavaciones se realizaron en la zona conocida como "Loma del Torito", dentro del predio militar donde funcionó el Centro Clandestino de Detención, Tortura y Exterminio "La Perla", ubicado en las afueras de Córdoba capital, a unos 700 kilómetros de Buenos Aires.
Los trabajos fueron liderados por el EAAF con colaboración del Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Córdoba y la Universidad Nacional de Río Cuarto.
El juzgado notificará a las familias de las 12 personas identificadas antes de divulgar públicamente sus identidades, respetando el consentimiento de cada familia.
Para 2026 está planificado retomar las tareas de prospección y excavación del área hasta su culminación.
¿Tenés un familiar desaparecido?
Podés contactar al juzgado: (0351) 4335772 o al EAAF: 0800 345 3236
María Soledad Nívoli, hija de una de las personas identificadas, confirmó a los medios que su padre Mario Alberto Nívoli figura entre los 12 restos hallados.
"Ya no soy más una hija de desaparecidos. Mi papá dejó de ser desaparecido. Ahora soy huérfana de padre. Mi papá está muerto", declaró con emoción a Cadena 3.
28 años
14 de febrero de 1977
Ucacha, Córdoba
Nívoli estudiaba Ingeniería Química en la Universidad Nacional del Litoral y militaba en la Juventud Universitaria Peronista (JUP). Fue secuestrado por un grupo de tareas en su hogar del barrio General Paz, donde vivía con su esposa y sus dos hijos.
La Perla fue uno de los centros clandestinos de detención más grandes de Argentina —el mayor por fuera de la zona de Buenos Aires— y comenzó a funcionar en 1976, poco después del golpe militar que derrocó al gobierno de María Estela Martínez de Perón.
Menéndez acumuló 13 condenas a cadena perpetua por aproximadamente 3.000 casos de torturas, secuestros y asesinatos antes de su muerte.
El centro operaba bajo la práctica conocida como "ir al pozo": los secuestrados eran trasladados en camiones del Ejército para su fusilamiento en zonas aledañas.
Este hallazgo representa una evidencia concreta contra las ideas negacionistas que, alentadas por sectores del Gobierno nacional, comenzaron a permear en los últimos años.
"Es una sensación enorme de justicia. Decirles a quienes secuestraron y mataron a mi papá que ya no pueden seguir cometiendo ese crimen. Lo siguieron cometiendo durante todos estos años al mantenerlo desaparecido", expresó María Soledad Nívoli.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones