13/03/2026 09:47 - Deportes
La derrota en el clásico cordobés dejó una marca profunda en Instituto. No solo por el resultado, sino por el momento que atraviesa el equipo y la forma en que se produjo el 2-0 ante Talleres en el estadio Mario Alberto Kempes.
El equipo de Diego Flores había mostrando señales de recuperación tras su llegada: dos victorias consecutivas frente a Central Córdoba y Atlético Tucumán, más un empate ante San Lorenzo en Almagro que alimentaba la esperanza. Pero la caída como local ante Unión encendió las alarmas, y el clásico terminó de golpear.
En el vestuario visitante del Kempes, el silencio era sepulcral. Los jugadores desfilaban con caras largas por el largo pasillo que en otras oportunidades los había visto festejar victorias ante su clásico rival. Esta vez, la sensación era de injusticia: la idea de que habían hecho méritos para algo más. Pero en el fútbol, como siempre, mandan los goles.
Solo Fernando Alarcón se detuvo ante los micrófonos para explicar lo que había pasado. El defensor y capitán de Instituto fue claro en su análisis: "Prefiero que nos duela y perder de la manera que lo hicimos hoy, yendo al frente, que es lo que nos caracteriza. Confío en cada uno de mis compañeros que podemos revertir el momento".
Sus palabras reflejan el estado de ánimo de un plantel que sabe que tiene que levantarse rápido, porque el calendario no da respiro.
En medio de la bronca y el silencio, surgió una imagen que llama la atención. El presidente Juan Manuel Cavagliatto esperó en la puerta del colectivo a cada uno de los jugadores. Saludó uno por uno mientras subían, con abrazos y gestos de apoyo.
El momento más emotivo llegó con Alarcón, uno de los últimos en subir. El capitán recibió un apretón fuerte de manos y algunas palabras de aliento de Cavagliatto. Junto al presidente estaban Federico Bessone y Jorge Carranza, integrantes de la secretaría de fútbol del club, con rostros que mezclaban la decepción por el resultado con la sensación de que el equipo había merecido más.
El contexto: Instituto suma dos derrotas consecutivas y necesita recuperarse rápido. La presencia del presidente esperando al plantel fue una señal de respaldo en un momento que empieza a llenarse de dudas, críticas y presión por volver a ganar.
Talleres tuvo el control del partido y golpeó en los momentos justos. Valentín Dávila abrió el marcador a los 31 minutos del primer tiempo, empujando un rebote tras un cabezazo de Maidana que dio en el travesaño. El arquero Guido Herrera fue fundamental para sostener la ventaja: le contuvo un remate a Matías Tissera desde afuera del área y respondió ante un intento de Diego Sosa.
En el complemento, Instituto se lanzó en busca del empate con centros y remates de media distancia. Mosevich cabeceó cerca, mientras que Alex Luna y Giuliano Cerato también probaron sin precisión. En tiempo agregado, Rick liquidó el partido con un remate desde afuera del área que se metió junto al palo izquierdo.
Instituto no tiene tiempo para lamentarse. Viene una semana complicada con dos compromisos de máxima exigencia:
| Fecha | Rival | Condición |
|---|---|---|
| Lunes 16/03 - 22:15 | Independiente | Local |
| Domingo 22/03 - 20:00 | Boca Juniors | Visitante (La Bombonera) |
La Gloria necesita sumar puntos para salir de este mal momento y calmar las críticas que empiezan a escucharse con más fuerza.
El equipo de Carlos Tevez se metió entre los 8 primeros de la Zona A y ahora prepara otro clásico: enfrentará a Belgrano con la ilusión de seguir escalando en la tabla. Guido Herrera fue la figura del partido con una calificación de 8, gracias a sus atajadas decisivas en el primer tiempo.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones