22/03/2026 19:09 - Internacionales
Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron la destrucción del puente Qasmiyeh sobre el río Litani, una infraestructura estratégica que Hezbollah utilizaba para desplazar combatientes y transferir miles de armas, cohetes y lanzacohetes desde el norte hacia el sur del Líbano. El objetivo militar fue impedir los ataques contra soldados israelíes y la población civil de Israel.
En una oleada adicional de bombardeos en la región de Nabatieh, al sur del Líbano, las fuerzas israelíes alcanzaron aproximadamente 15 centros de mando de Hezbollah, según informó el ejército israelí. La FDI sostiene que actúa de manera "decidida" contra el grupo terrorista bajo el auspicio del régimen iraní.
El teniente general Eyal Zamir, jefe del Estado Mayor de las FDI, afirmó que la lucha contra Hezbollah "apenas comienza" y advirtió que el grupo terrorista libanés quedará "aislado" una vez concluida la guerra con Irán.
"Hezbollah es el principal apoderado del régimen de terror iraní. Cometería un grave error al involucrarse en el conflicto contra Israel, lo que perjudica tanto al grupo como al Estado libanés", declaró Zamir durante la aprobación de planes de batalla en el Comando Norte.
Al menos 175 personas resultaron heridas el sábado por la noche tras impactos de misiles iraníes en Dimona y Arad, ciudades del sur de Israel donde se encuentra la mayor instalación nuclear del país. Once de los heridos se encuentran en estado grave, según reportes del servicio de emergencias israelí.
Irán lanzó una nueva oleada de misiles hacia territorio israelí en las últimas horas. Los sistemas defensivos israelíes están operando para interceptar la amenaza, mientras el Comando del Frente Interno envió alertas preventivas a los teléfonos móviles de las zonas afectadas.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que atacará las centrales eléctricas de Irán si la República Islámica no abre "totalmente" el estratégico Estrecho de Ormuz "en menos de 48 horas". La amenaza se produce en un contexto de recrudecimiento de los bombardeos en Irán e Israel.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, aseguró que el gobierno cuenta con fondos suficientes para financiar la guerra contra Irán, aunque solicitó al Congreso una partida presupuestaria adicional de USD 200.000 millones para asegurar el abastecimiento futuro del ejército. Bessent descartó cualquier aumento de impuestos para cubrir los costos del conflicto.
Mark Rutte, secretario general de la OTAN, respaldó la ofensiva militar contra Irán, calificándola de "fundamental" para eliminar la capacidad nuclear y misilística iraní. "Es una amenaza existencial para Israel, para la región, para Europa y para el mundo entero", afirmó.
El presidente español Pedro Sánchez exigió la apertura del Estrecho de Ormuz y advirtió que el mundo está en "un punto de inflexión global" debido al posible shock energético.
El petróleo Brent cerró el viernes en USD 112,19 por barril, su nivel más alto desde julio de 2022, acumulando un alza del 80% desde el inicio del conflicto. Los precios apuntan a seguir subiendo tras el intercambio de amenazas entre Washington y Teherán sobre infraestructuras energéticas.
Más de 20 países firmaron un documento comprometiéndose a contribuir al desbloqueo del Estrecho de Ormuz, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo mundial y el 25% del gas natural licuado.
Contexto del conflicto: La guerra entre Irán, Israel y Estados Unidos comenzó el 28 de febrero de 2026. En estos 22 días, el tráfico marítimo por el Estrecho de Ormuz se ha reducido un 94%, los precios del petróleo han aumentado más del 80% y más de 20 países han ofrecido contribuir al desbloqueo de la ruta estratégica. El Departamento de Estado de Estados Unidos emitió una advertencia mundial a sus ciudadanos en el extranjero por el aumento de riesgos para su seguridad.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones