23/03/2026 09:07 - Internacionales
El conflicto entre Irán, Israel y Estados Unidos ha escalado a niveles no previstos por Washington. Lo que comenzó como un ataque punitivo relámpago se ha convertido en una guerra de desgaste que está redefiniendo el equilibrio geopolítico global y exponiendo profundas fracturas internas en el gobierno de Donald Trump.
Según el diario británico The Economist, el conflicto ya restringe entre el 10% y 15% del suministro mundial de petróleo, lo que representa un punto de inflexión para la economía internacional.
En plena celebración del Año Nuevo Persa (Noruz), con más de 3.000 años de tradición zoroástrica, Irán demostró que su poder militar no se ha desplegado en toda su capacidad. Las fuerzas iraníes atacaron puntos claves de Israel como el aeropuerto Ben Gurión y la ciudad de Dimona (principal sede del desarrollo nuclear israelí).
Pero lo más significativo fue el primer uso operativo de misiles balísticos de alcance intermedio contra la base militar británico-estadounidense de Diego García, ubicada en el Océano Índico a 4.000 kilómetros de Teherán.
Fuentes citadas por The Wall Street Journal indican que Irán disparó dos misiles: uno falló en pleno vuelo y el otro habría sido interceptado desde un buque estadounidense. El Pentágono no ha confirmado si la interceptación fue exitosa.
El analista internacional Andrés Repetto explicó en LN+ que Irán está aplicando una guerra asimétrica, donde compensa su menor poder militar con tácticas indirectas.
Irán decidió minar este paso estratégico porque representa:
El tráfico marítimo ya se redujo en un 94%, dejando solo el 5% del flujo normal operativo.
"Irán no tiene la misma fuerza militar de Israel y Estados Unidos, por eso no le queda otra que estrangular el estrecho por donde pasa no solo el petróleo, sino los alimentos y productos químicos que están generando una convulsión mundial".
En Estados Unidos, el descontento aumenta mientras Trump enfrenta las consecuencias políticas de una guerra que se prolonga más de lo anticipado. El presidente tuvo que cancelar la cumbre con su par chino Xi Jinping en Beijing, que imaginaba como su apogeo histórico.
El director del Centro Nacional de Antiterrorismo de EEUU (el funcionario de más alto cargo en ese campo) renunció mediante carta pública denunciando que Irán no representaba una "amenaza inminente" y que Trump "inició esta guerra debido a la presión de Israel y de su poderoso lobby estadounidense".
Trump llamó "cobardes" a los países europeos que decidieron colaborar al mínimo o no colaborar con la escuadra para romper el bloqueo iraní. En su red Truth Social escribió: "¡Sin EEUU, la OTAN es un TIGRE DE PAPEL!" y prometió "nosotros lo RECORDAREMOS".
El analista John Mearsheimer, profesor de la Universidad de Chicago, señaló con claridad: "Trump querría ponerle fin a la guerra. El problema es que no encuentra una vía de salida".
14 de marzo:
"La República Islámica está totalmente derrotada y busca un acuerdo"
16 de marzo:
"Es un gran juego de ajedrez de nivel altísimo... Trato con jugadores muy astutos"
20 de marzo:
"Quiero hablar con Irán, pero no hay nadie allí. La mayoría de los líderes ha desaparecido"
Un alto funcionario iraní consultado por CNN aseguró que estas declaraciones son "maniobras psicológicas" que "no reflejan la realidad sobre el terreno". Irán mantiene que su decisión es "firme e inapelable": no se trata de dar una respuesta pasajera, sino de una "lección histórica".
Repetto también advirtió sobre los efectos indirectos del conflicto en el tablero global: "Putin se favorece de esta guerra porque esto habilita a que la India le compre petróleo a Rusia".
El analista agregó que "la carta de lo impredecible juega muy fuerte" y que Estados Unidos sabe que Irán recibe información de la inteligencia rusa.
A ocho meses de elecciones clave en Estados Unidos, Trump sabe que el tiempo juega en su contra. Una guerra prolongada de desgaste con Irán es el peor escenario posible para quien enfrenta el riesgo de un juicio político si pierde las legislativas de noviembre.
El conflicto comenzó el 28 de febrero de 2026 y suma su día 23. El estrecho de Ormuz ha visto reducido su tráfico en un 94%, afectando el suministro de petróleo y gas natural licuado a nivel mundial.
Fuentes: The Economist, The Wall Street Journal, CNN, LN+, El Destape
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones