24/03/2026 02:06 - Actualidad
"No le tengo miedo a la muerte, pero yo no tengo prisa en morir. Tengo tantas cosas que quiero hacer antes". Con estas palabras, Stephen Hawking resumió una filosofía de vida marcada por la curiosidad infinita, la resiliencia extraordinaria y el deseo inagotable de explorar los misterios del universo.
La reflexión del científico británico no surge de la abstracción teórica, sino de una experiencia vital profunda. A los 21 años, Hawking fue diagnosticado con esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa progresiva que en aquel entonces le otorgaba una expectativa de vida de apenas dos años. Sin embargo, desafiando todos los pronósticos médicos, vivió más de cinco décadas con la enfermedad hasta su fallecimiento en 2018.
La esclerosis lateral amiotrófica es una enfermedad neurodegenerativa que afecta las neuronas motoras, provocando debilidad muscular progresiva, perdiendo gradualmente la capacidad de moverse, hablar, comer y respirar. No tiene cura conocida y su causa exacta permanece sin resolver.
El caso de Hawking es considerado excepcional por la longevidad con la que convivió con la enfermedad, algo que los médicos atribuyen a una combinación de factores genéticos, cuidados médicos avanzados y su propia determinación.
Stephen Hawking nació en Oxford, Inglaterra, el 8 de enero de 1942 y falleció en Cambridge el 14 de marzo de 2018. Fue uno de los físicos teóricos más influyentes de la historia moderna.
La frase de Hawking trasciende la anécdota personal para convertirse en una lección universal sobre el valor del tiempo. Su postura no era de temor paralizante ante la muerte, sino de aceptación estoica combinada con un apetito voraz por la vida.
Para el científico, cada día representaba una oportunidad para investigar, aprender y desafiar los límites del conocimiento humano. A pesar de las limitaciones físicas que le impuso la ELA —que lo confinó a una silla de ruedas y le obligó a comunicarse a través de un sintetizador de voz—, su mente permaneció completamente libre, viajando desde los confines del universo hasta el interior de los agujeros negros.
Su mensaje invita a reflexionar: dejar de postergar proyectos, valorar lo que se tiene y animarse a hacer aquello que realmente importa antes de que sea tarde. El tiempo, según Hawking, no es un recurso infinito sino una oportunidad que debe aprovecharse al máximo, incluso en las circunstancias más adversas.
"Tengo tantas cosas que quiero hacer antes"
| Dato | Información |
|---|---|
| Fecha de nacimiento | 8 de enero de 1942, Oxford, Inglaterra |
| Fecha de fallecimiento | 14 de marzo de 2018, Cambridge, Inglaterra |
| Diagnóstico de ELA | 1963, a los 21 años |
| Expectativa de vida original | 2 años |
| Años vividos con ELA | 55 años |
| Obra más conocida | "Una breve historia del tiempo" (1988) |
| Cargo académico | Profesor lucasiano de Cambridge (1979-2009) |
Stephen Hawking dejó un legado que va más allá de sus contribuciones a la física teórica y la cosmología. Su vida es un testimonio del poder del intelecto humano para superar las limitaciones del cuerpo. A través de su trabajo sobre agujeros negros, el origen del universo y la gravedad cuántica, expandió los horizontes del conocimiento humano. Pero quizás su mayor contribución fue mostrar al mundo que el espíritu humano puede florecer incluso en las condiciones más adversas.
Fuente: TN
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones