30/03/2026 09:19 - Economia
En línea con las señales del Gobierno, las tasas de los plazos fijos en pesos muestran una caída de entre 3 y 4 puntos porcentuales en lo que va de marzo. Los retrocesos se observan tanto en el segmento minorista como en el mayorista, respondiendo a la relajación de las condiciones de liquidez que habilitó el equipo económico.
Según datos del Banco Central (BCRA), la tasa de interés Badlar, que releva el rendimiento de los plazos fijos a 30 días y mayores a un millón de pesos, bajó 3,8 puntos porcentuales en el mes y este jueves llegó a 25,7% nominal anual.
En el caso de los plazos fijos mayores a $1000 millones, la tasa promedio Tamar cayó 4,8 puntos para llegar a 26,3%.
Para los ahorristas más pequeños, el panorama es menos atractivo. El Banco Nación paga 22% nominal anual por los plazos fijos en pesos a 30 días, lo que implica una baja de 3 puntos respecto a fines de febrero. Varias entidades privadas de primera línea remuneran con 21%.
Las tasas efectivas mensuales que perciben los clientes bancarios están por debajo del 2,5%. Ante expectativas de inflación en la zona del 3% para marzo, los plazos fijos no permiten a los depositantes obtener una ganancia en términos reales.
Con el tipo de cambio a la baja, el Gobierno parece resignar la bandera de mantener la tasa real en términos positivos para alentar las colocaciones en pesos, en contraposición a las posiciones dolarizadas. Esta postura va en contra de una de las recomendaciones del FMI, que suele sugerir mantener un rendimiento positivo para la moneda local.
Un plazo fijo tradicional en el banco BBVA ofrece un 21% de TNA para colocaciones minoristas a un mes, en línea con otras entidades líderes.
Para un depósito de $2.000.000 a 30 días, la renta generada será del 1,73%, lo que equivale a una ganancia de $34.520, alcanzando un monto total de $2.034.520.
Para colocaciones a 60 días, la tasa ofrecida es del 22% de TNA, mientras que para 90 días o más, asciende al 23% de TNA.
A pesar de que el plazo fijo no le gana a la inflación, sí supera el rendimiento del dólar. El billete estadounidense cae cerca del 3% en todo marzo y acumula un descenso del 6% en lo que va de 2026.
La inyección de pesos vía compra de reservas, las renovaciones parciales en vencimientos de deuda en moneda local y la reciente reducción de la exigencia de encajes para los bancos, evidencian la estrategia oficial de aflojar el apretón monetario.
Sin embargo, la creciente morosidad frena la expansión del crédito. Los pagos atrasados en el crédito a las familias superan el 10%, tanto en préstamos personales como en tarjetas de crédito.
BBVA Research proyecta que la mora continuará al alza hasta el segundo trimestre de 2026, estabilizándose hacia fines de ese trimestre y descendiendo en la segunda parte del año, en un escenario de menor volatilidad de tasas y crecimiento económico.
Gonzalo Lacunza, economista de Empiria, considera que la baja de tasas es circunstancial y no proviene de un cambio en la política oficial, sino de un reconocimiento del desempleo como un problema a abordar, lo que podría implicar una relajación monetaria para impulsar la actividad.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones