07/04/2026 19:33 - Tecnologia
La misión Artemis II de la NASA marcó un antes y un después en la exploración espacial al convertirse en la misión tripulada que más lejos ha llegado de la Tierra, superando el récord de 400.171 kilómetros establecido por el Apolo 13 en 1970. A bordo de la nave Orion, los astronautas Reid Wiseman (comandante), Victor Glover (piloto), Christina Koch y Jeremy Hansen (Agencia Espacial Canadiense) alcanzaron el 6 de abril de 2026 una distancia récord de 406.772 kilómetros de la Tierra.
Uno de los momentos más esperados se produjo cuando la nave superó el récord de distancia y permitió a la tripulación observar y registrar imágenes de la cara oculta de la Luna, una región que no es visible desde la Tierra. "Es increíble ver este lado de la Luna", expresó Christina Koch desde la cápsula Orion, mientras los astronautas se ubicaban junto a las ventanas para capturar imágenes inéditas con cámaras a bordo.
La misión entró en una fase clave con el sobrevuelo lunar, donde el punto de mayor acercamiento al satélite se produjo alrededor de las 20:00 (hora local). Durante cerca de 40 minutos, los tripulantes estuvieron completamente aislados volando el lado oscuro de la Luna, ya que la masa del satélite bloqueó todas las comunicaciones con la Tierra.
La tripulación, con entrenamiento especializado en geología, analizó minuciosamente 35 puntos de interés geológico, entre los que destacaron antiguas coladas de lava y cráteres de gran magnitud. Especial atención merecieron el Mare Orientale, una cuenca que supera los 900 kilómetros de extensión, y el cráter Hertzsprung, cuya estructura de 600 kilómetros permitió a los científicos terrestres obtener perspectivas únicas sobre la evolución geológica lunar.
Los astronautas también documentaron destellos de impacto causados por meteoritos, proporcionando datos en tiempo real al Centro Espacial Johnson en Houston.
El equipo logró capturar un fenómeno denominado Earthset o atardecer de la Tierra, donde el planeta se oculta tras el horizonte lunar. A diferencia del célebre registro del Apolo 8, la imagen lograda este 6 de abril inmortaliza al planeta ocultándose tras el horizonte lunar, resaltando la posición privilegiada de la nave en su tránsito orbital.
En un momento de alta carga emotiva, los astronautas propusieron bautizar dos formaciones geográficas. Sugirieron asignar el nombre de "Integrity" a un cráter, en un guiño directo a su nave, mientras que un segundo punto brillante fue propuesto como "Carroll", en memoria de Carroll Taylor Wiseman, la esposa fallecida del comandante Reid Wiseman.
Jeremy Hansen, visiblemente conmovido, describió este hallazgo como "un punto brillante en la Luna que nos gustaría llamar Carroll", esperando que sea reconocido oficialmente por la Unión Astronómica Internacional.
Es el hemisferio lunar que nunca puede ser observado desde la Tierra debido a la rotación síncrona del satélite. Aunque recibe luz solar de forma regular, permanece oculto a nuestra vista debido al acoplamiento de marea. Hasta Artemis II, ningún ser humano la había observado directamente desde una nave tripulada en más de 50 años.
La última vez que seres humanos estuvieron cerca de la Luna fue durante el Apolo 17 en diciembre de 1972. Artemis II representa el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna en más de 50 años, preparando el camino para Artemis III, que tiene como objetivo el regreso del ser humano a la superficie lunar previsto para 2027.
El microsatélite argentino ATENEA, desarrollado con aporte de la UNLP, completó con éxito su participación en la misión Artemis II. Estableció comunicación a 70.000 kilómetros de la Tierra, marcando la mayor distancia desde la que una misión espacial argentina ha transmitido datos. Fue el único satélite latinoamericano seleccionado de 61 países postulantes.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones