14/05/2026 21:15 - Internacionales
La política británica vive un momento de alta tensión. El ministro de Salud, Wes Streeting, anunció su dimisión este 14 de mayo de 2026, convirtiéndose en la figura más relevante del gabinete del primer ministro Keir Starmer en abandonar su puesto tras la derrota electoral del Partido Laborista en los comicios locales del 7 de mayo. La renuncia de un ministro visto como posible “plan B” para el liderazgo del partido es un golpe duro para la continuidad de Starmer al frente del gobierno.
En una carta dirigida al primer ministro, Streeting –quien representa al ala derechista y modernizadora del laborismo– argumentó que los resultados de las elecciones locales demuestran que Starmer no podrá liderar al partido hacia los comicios generales de 2029. “Está claro que usted no guiará al laborismo en las próximas elecciones legislativas”, escribió.
El exministro enumeró lo que considera debilidades del gobierno: la impopularidad generada por recortes en ayudas a jubilados y la falta de una visión clara. “Donde necesitamos visión, tenemos una aspiradora. Donde necesitamos dirección, tenemos deriva”, sentenció. Sin embargo, también reconoció los logros de Starmer en política exterior, especialmente al mantener al Reino Unido fuera del conflicto con Irán.
El Partido Laborista perdió más de 1.400 concejales en Inglaterra en las elecciones locales del 7 de mayo. El gran ganador fue Reform UK, el partido de ultraderecha liderado por Nigel Farage, que ganó 361 escaños y encabezó el conteo total de votos.
La renuncia de Streeting formaliza una disputa interna por el liderazgo que ya tenía otros nombres en danza:
Para forzar unas primarias laboristas, cualquier aspirante necesita el respaldo de al menos 81 diputados (una quinta parte de los 403 parlamentarios del partido). Hasta el momento, ningún candidato ha demostrado públicamente contar con ese respaldo.
La crisis del laborismo ocurre en un contexto de transformación profunda del sistema político británico. El sistema bipartidista que dominó durante décadas se fragmenta:
| Partido | Resultado electoral |
|---|---|
| Partido Laborista | -1.400 concejales |
| Reform UK (ultraderecha) | +361 escaños, 1° en votos totales |
| Conservadores (Tories) | -500 concejales, peor resultado desde 1832 |
| Partido Verde | +28 concejales, 1° alcalde en Londres (Hackney) |
Reform UK capitaliza el descontento en zonas donde el Brexit ganó con márgenes amplios, especialmente en el norte de Inglaterra, feudo histórico del Laborismo. El líder Nigel Farage declaró: “Hay un cambio histórico en la política británica”.
El primer ministro ha rechazado renunciar y no tiene una crisis de confianza parlamentaria inmediata, ya que las elecciones generales no están previstas hasta 2029. Sin embargo, la presión interna crece. Más de 70 diputados laboristas habrían pedido su dimisión.
La economía británica creció un 0,6% en el primer trimestre de 2026, dato positivo que el gobierno intentará usar como argumento de estabilidad. La ministra de Hacienda, Rachel Reeves, advirtió que el partido no debe poner en riesgo la economía “sumiendo al país en el caos”.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones