23/05/2026 09:20 - Internacionales
Ilustración digital de una caldera volcánica submarina gigante vista desde el fondo del océano con luz azul profunda y un submarino de exploración cerca de las paredes escarpadas de la estructura circular
Frente a las costas de Filipinas, oculta bajo miles de metros de agua, yace una estructura que hasta ahora permanecía invisible para la ciencia. Se trata de Apolaki, una caldera volcánica submarina de aproximadamente 150 kilómetros de diámetro que fue confirmada como la mayor de su tipo en todo el mundo, según estudios científicos validados por la Sociedad Geológica de Filipinas y publicados en revistas especializadas.
El descubrimiento, liderado por la geofísica marina Jenny Anne Barretto, redefinió los límites del conocimiento sobre estructuras volcánicas submarinas. La caldera se localiza en la elevación Benham (también conocida como Benham Rise), una región del océano Pacífico occidental que ya era objeto de estudios desde 2008, pero que recién en 2019 reveló su secreto más impresionante gracias a tecnologías de mapeo submarino de alta resolución.
Una caldera es una depresión geológica formada tras erupciones volcánicas masivas que vacían la cámara magmática subterránea. El terreno colapsa sobre el vacío dejado, creando enormes cráteres circulares. Apolaki surgió de este proceso, pero a una escala sin precedentes.
Su hallazgo obliga a revisar los mapas geológicos globales y ofrece una ventana única para estudiar la evolución tectónica del Pacífico occidental, la formación de grandes provincias ígneas y los riesgos volcánicos submarinos.
| Caldera | Ubicación | Diámetro aprox. | Característica |
|---|---|---|---|
| Apolaki | Filipinas (Benham Rise) | 150 km | La más grande del mundo |
| Toba | Indonesia | ~100 km | Erupción hace 74.000 años |
| Yellowstone | Estados Unidos | ~60 km | Parque nacional famoso |
Barretto y su equipo destacaron que Apolaki ofrece una oportunidad única para comprender la dinámica de placas tectónicas y los procesos magmáticos de la región. Aunque no hay indicios de actividad eruptiva reciente, la magnitud de la estructura justifica un monitoreo constante. El hallazgo recuerda que, paradójicamente, existen mapas más detallados de la Luna y Marte que de vastas regiones de nuestros propios océanos.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones