25/05/2026 18:28 - Economia
Infografía financiera con gráficos de crecimiento del superávit comercial argentino, montañas de dólares y símbolos de Vaca Muerta, exportaciones agropecuarias y energía
Mientras la atención política se concentra en las internas gubernamentales y los escándalos mediáticos, el frente externo argentino atraviesa uno de sus mejores momentos en años. Según un informe de Delphos Investment, esto podría convertirse en el principal activo económico del gobierno.
El dato es contundente: el Banco Central compró USD 8.851 millones en lo que va de 2026 y el superávit comercial se multiplicó por 6,5 veces respecto al año pasado. Pero lo más relevante, según Delphos, es que esta vez el fenómeno no depende de deuda, financiamiento externo ni ingreso de capitales especulativos.
"El motor de la acumulación es comercial, no financiero, y eso le da a la dinámica una solidez que no tuvieron episodios previos", afirma el reporte de Delphos.
La gestión Mauricio Macri (2015-2019) dependió fuertemente del endeudamiento externo para sostener el esquema económico. Los dólares que entraban eran principalmente financieros, lo que generó vulnerabilidad cuando cambiaron las condiciones internacionales.
En contraste, el programa económico actual muestra una solidez fiscal sin precedentes. El ancla fiscal es consistente y las reservas se acumulan gracias a exportaciones reales de bienes y servicios.
Las proyecciones privadas del REM top 10 estiman que Argentina podría cerrar 2026 con un superávit comercial de USD 19.513 millones, el más alto de toda la serie histórica.
| Indicador | Valor 2026 |
|---|---|
| Compras BCRA | USD 8.851 millones |
| Superávit comercial proyectado | USD 19.513 millones |
| Crecimiento exportaciones | +21,3% interanual |
Un actor clave emerge en este escenario: Vaca Muerta. La energía ya se transformó en uno de los motores estructurales de generación de dólares y empieza a modificar el mapa externo argentino. El superávit récord convive con un peso apreciado, algo que según Delphos "no se explica por términos de intercambio ni por un boom de precios de exportación".
El informe destaca que el gran impulso exportador está llegando desde energía, manufacturas industriales y trigo, diversificando la dependencia histórica del sector agropecuario. Las exportaciones crecieron 21,3% interanual en el primer cuatrimestre, impulsadas principalmente por cantidades y no por precios: Argentina está exportando más volumen real.
Paradójicamente, el dólar mantiene su estabilidad mientras las tasas en pesos quedaron por debajo de la inflación. Según iProfesional, las tasas de plazos fijos para pequeños ahorristas oscilan entre 15% y 21% nominal anual, mientras que las colocaciones mayoristas alcanzan el 25,3% efectivo anual.
La consultora GMA Capital explica que el fuerte ingreso de divisas (USD 7.760 millones en el primer cuatrimestre por cosecha y USD 4.815 millones por colocaciones de deuda) permitió contener el tipo de cambio por debajo de los $1.400.
Ingreso por cosecha (1er cuatrimestre)
Colocaciones de deuda
Desde octubre pasado
El Banco Central está absorbiendo cerca del 20% del volumen operado en el MULC, cuatro veces más que la guía oficial inicial. Si mantiene este ritmo, las compras de reservas podrían superar los USD 20.000 millones en 2026.
La brecha cambiaria prácticamente desapareció y el Gobierno llega fortalecido a los grandes vencimientos de deuda de los próximos años. El principal desafío será julio, cuando el Tesoro enfrente pagos por casi USD 5.000 millones, aunque ya comenzó a construir un colchón de dólares para evitar tensiones.
Contexto: La calma cambiaria permite al BCRA sostener tasas reducidas sin presión inmediata sobre el dólar, aunque analistas advierten que esto podría cambiar si disminuye el ingreso estacional de divisas.
Desde Outlier señalan que el mercado apuesta a que la desaceleración inflacionaria termine recomponiendo el rendimiento real de las tasas. Sin embargo, la preocupación principal pasa por la debilidad en la demanda de pesos.
El presidente del BCRA, Santiago Bausili, reconoció que la recuperación en la demanda de pesos avanza más lentamente de lo previsto. Si ese factor no mejora, el Gobierno podría verse obligado a optar entre subir las tasas o aceptar mayor volatilidad cambiaria.
La conclusión que empieza a circular en el mercado es inédita para Argentina: ¿qué pasa si esta vez los dólares realmente empiezan a sobrar? Por ahora, los datos sugieren que estamos ante un cambio estructural en la economía argentina.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones