26/05/2026 03:33 - Internacionales
Manifestación masiva en las calles de La Paz con miles de personas protestando, bloqueos de rutas con piedras y neumáticos humeantes, banderas bolivianas y carteles exigiendo la renuncia presidencial
Bolivia atraviesa una crisis humanitaria y política sin precedentes tras 18 días consecutivos de bloqueos y movilizaciones sociales. Según datos actualizados, existen 59 puntos de corte activos distribuidos en 6 de las 9 regiones del país, lo que ha generado una parálisis parcial del territorio nacional.
Las protestas tienen un eje central: el reclamo de renuncia del presidente Rodrigo Paz, quien asumió el cargo hace apenas seis meses y ha perdido legitimidad rápidamente según analistas locales.
La situación sanitaria se ha vuelto crítica. Los hospitales reportan escasez severa de suministros médicos:
El encarecimiento de alimentos también golpea fuerte: el precio de la carne subió de $1 a $3 por 1/4 de kilo en pocas semanas, según reportes locales.
Ante la emergencia, Argentina envió dos aviones Hércules con alimentos y suministros como ayuda humanitaria.
El presidente Rodrigo Paz llegó al poder hace seis meses prometiendo cambios, pero según analistas, su gestión tomó un rumbo diferente que detonó la crisis actual:
| Medida | Impacto |
|---|---|
| Eliminación de subsidios a combustibles | Encarecimiento del costo de vida |
| Importación de gasolina de mala calidad | Daños a vehículos de trabajo sin compensación |
| Eliminación del Impuesto a Grandes Fortunas | Pérdida de ingresos fiscales, percepción de gobierno para élites |
| Ley 1720 de Conversión de Propiedades Agrarias | Amenaza a pequeños propietarios, beneficio a agroindustria |
| Nombramiento de excomandante policial vinculado a masacres de 2019 | Rechazo simbólico por violaciones a derechos humanos |
Además, se denuncia el nombramiento de figuras vinculadas a las masacres de Sacaba y Senkata de 2019 (que dejaron al menos 20 muertos según la CIDH), lo que fue interpretado como una afrenta por amplios sectores sociales.
La Central Obrera Boliviana (COB), máxima instancia sindical del país, votó en el Cabildo del 1° de Mayo una huelga general indefinida. Sin embargo, hasta el momento no ha ejecutado la medida, lo que genera críticas desde las bases movilizadas.
Organizaciones como la CSUTCB (Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia), CIDOB (Confederación de Pueblos Indígenas de Bolivia), el Magisterio y la FEJUVE Sur de El Alto han desconocido a dirigentes que negocian por fuera de las asambleas.
Desde los puntos de bloqueo autoconvocados se exige: "Estamos poniendo el cuerpo, nosotros ya estamos luchando, ahora hay que llamar a Huanuni, a Coro Coro, a Colquiri, porque también quieren privatizar las minas. Tenemos que hacer efectiva la huelga general".
El expresidente Evo Morales se encuentra prófugo con un mandamiento de aprehensión por un caso de trata y tráfico. Se declaró en rebeldía y exige elecciones en 90 días.
El gobierno ha denunciado ante la OEA un intento de alterar el orden democrático, atribuyendo las protestas al MAS y al narcotráfico. Sin embargo, analistas señalan que las movilizaciones tienen múltiples protagonistas y no pueden atribuirse únicamente al evismo.
La vicepresidenta Edman Lara (excapitán de policía devenido influencer) está distanciada de Paz. El presidente dictó el Decreto Supremo 5515 para gobernar desde el extranjero y le quitó presupuesto a la Vicepresidencia.
La salida institucional contemplaría elecciones en 90 días bajo la sucesión del vicepresidente. Sin embargo, desde los sectores movilizados desconfían del Tribunal Supremo Electoral, al que responsabilizan de impedir la participación de siglas representativas del pueblo trabajador.
La protesta continúa expandiéndose. La advertencia para la región es clara: "En Bolivia no se puede gobernar dándole la espalda al pueblo", señalan analistas consultados.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones