28/05/2026 12:17 - Actualidad
Un funcionario público argentino con maleta de viaje y pasaporte, reflexionando frente a imágenes de un estadio de fútbol mundial, simbolizando el debate sobre las vacaciones de los políticos
El intendente de Funes, Roly Santacroce, quedó en el centro de una discusión que escaló rápidamente desde una entrevista radial hasta convertirse en tema de conversación en medios de todo el país. ¿El motivo? Pidió licencia por 17 días para viajar al Mundial 2026 en Estados Unidos con un grupo de amigos.
La noticia surgió a partir de una entrevista de Hernán Funes en Cadena 3 Rosario y rápidamente se expandió a medios nacionales, generando críticas, defensas y una pregunta inevitable: ¿Por qué es noticia que un intendente se tome licencia?
La polémica no está en la licencia en sí. La clave está en el destino: el Mundial. Si Santacroce hubiera dicho que se iba a las sierras de Córdoba, probablemente la repercusión habría sido mucho menor.
El Mundial tiene una carga simbólica especial: es fiesta, gasto, privilegio, pasión popular y exposición pública al mismo tiempo.
Santacroce no fue descubierto en una platea ni intentó disimular el viaje con una excusa institucional. No habló de un convenio, de una misión oficial ni de una agenda diplomática improvisada.
Dijo claramente lo que iba a hacer: pedir licencia e irse al Mundial con amigos. Esa franqueza, en tiempos de sospecha permanente hacia la política, es un dato relevante.
La política suele pagar más caro el ocultamiento que el hecho en sí. En este caso, el intendente parece haber elegido el camino más transparente: avisar, pedir licencia y dejar a cargo a quien corresponde.
En una Argentina atravesada por problemas económicos, cualquier gesto de disfrute de un funcionario puede ser leído como distancia con la vida cotidiana de la gente. Esa sensibilidad existe y la política debería entenderla.
Pero también hay que evitar una exigencia absurda: que quien ocupa un cargo público deje de tener descanso, amigos, familia o vacaciones.
| Ser intendente NO es... | Ser intendente SÍ es... |
|---|---|
| Estar disponible 24/7 sin pausa | Gobernar y cumplir la ley |
| Renunciar a vacaciones y vida personal | Rendir cuentas de gestión |
| Justificar cada momento de ocio | Organizar transición temporaria cuando se ausenta |
La discusión sobre Santacroce, en el fondo, expone algo más profundo: la incomodidad que genera ver a un dirigente hacer algo que muchos ciudadanos también quisieran hacer. Ir al Mundial no es un pecado político. Ocultarlo, disfrazarlo o pagarlo con recursos públicos sí sería un problema.
Hasta ahora, lo que hay es un intendente que dijo que se va, que pidió licencia y que explicó por qué. Puede gustar más o menos, puede generar simpatía, envidia o fastidio. Pero convertirlo automáticamente en escándalo parece exagerado.
La pregunta sigue siendo la inicial: ¿por qué es noticia? Probablemente porque es el Mundial. Y porque, cuando se trata de la política, incluso las vacaciones pueden convertirse en una discusión nacional.
Fuente: Cadena 3
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones