28/05/2026 21:35 - Actualidad
Persona joven corriendo en un parque con luz solar de la mañana, representando ejercicio aeróbico y vida saludable, con concepto visual de corazón y arterias sanas
La condición física en la juventud podría ser mucho más importante de lo que se creía para la salud cardiovascular en la vejez. Un estudio publicado en Scientific Reports por investigadores del Karolinska Institutet de Suecia siguió a 425 personas durante casi 30 años, evaluándolas a los 34, 52 y 63 años de edad. Los resultados son contundentes: quienes mantuvieron mejor capacidad física y actividad aeróbica en la adultez temprana y media presentaron arterias significativamente más elásticas y saludables en la vejez.
La rigidez arterial es el endurecimiento de las paredes de las arterias. Con el envejecimiento normal, las arterias pierden elasticidad, pero este proceso puede acelerarse por factores como sedentarismo, hipertensión, tabaquismo y diabetes. Arterias rígidas obligan al corazón a trabajar más, aumentan la presión arterial y facilitan la acumulación de placas de ateroma, elevando el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares (ACV).
Uno de los resultados más llamativos del estudio fue que los niveles de colesterol total y HDL no mostraron una relación directa con la rigidez arterial medida décadas después. Esto cuestiona su uso como indicador aislado de salud vascular futura y sugiere que la capacidad aeróbica podría ser un predictor más preciso de salud cardiovascular a largo plazo.
| Parámetro | Resultado |
|---|---|
| Muestra | 425 personas seguidas durante casi 30 años |
| Evaluaciones | A los 34, 52 y 63 años de edad |
| Institución | Karolinska Institutet (Suecia) |
| Publicación | Revista Scientific Reports |
| Conclusión principal | Mejor forma física temprana = arterias más saludables en la vejez |
Andrea Tryfonos, investigadora del Departamento de Medicina de Laboratorio del Karolinska Institutet, explicó que el principal hallazgo es que la buena forma física en etapas tempranas se relaciona con una mejor salud vascular en la adultez, más allá de los factores de riesgo convencionales como presión arterial, tabaquismo, peso y lípidos en sangre.
Los participantes más activos a los 34 y 52 años mantenían mejores condiciones arteriales a los 63 años, incluso después de ajustar variables como presión arterial, tabaquismo, peso y lípidos en sangre. Esto sugiere que el ejercicio físico constante genera adaptaciones estructurales en los vasos sanguíneos que perduran en el tiempo.
La elasticidad arterial es un indicador clave de salud cardiovascular. Arterias flexibles se expanden con cada latido del corazón, absorbiendo la presión del flujo sanguíneo. Cuando se endurecen, el corazón debe bombbe con más fuerza, aumenta la presión arterial y se favorece la formación de placas de ateroma. Esto eleva significativamente el riesgo de eventos cardiovasculares mortales.
Según la Organización Mundial de la Salud, las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte a nivel mundial. Se estima que cada año mueren más de 17 millones de personas por causas relacionadas con el corazón y los vasos sanguíneos. La prevención temprana through ejercicio físico constante podría reducir significativamente estas cifras.
Los investigadores suecos continúan el seguimiento del mismo grupo de estudio, ahora con participantes de alrededor de 68 años, para analizar cómo los cambios en los hábitos de actividad física a lo largo de la vida influyen en la salud cardiovascular. Este análisis longitudinal permitirá determinar si comenzar a hacer ejercicio en etapas más avanzadas de la vida también puede generar beneficios significativos o si los efectos protectores son acumulativos desde la juventud.
El estudio refuerza la importancia del ejercicio físico constante desde edades tempranas como factor clave para la prevención de enfermedades cardiovasculares. Mantener una actividad aeróbica regular en la adultez joven y media no solo beneficia la salud inmediata, sino que puede tener efectos protectores medibles décadas después.
Fuentes: Ntelemicro | Karolinska Institutet | Scientific Reports
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones