30/05/2026 09:18 - Salud
cerebro humano con conexiones neuronales iluminadas representando la transmisión de información y un efecto de niebla o desenfoque parcial para simbolizar la dificultad cognitiva en la esclerosis múltiple
La esclerosis múltiple (EM) es conocida como la "enfermedad de las mil caras" por la gran variedad de síntomas que puede presentar cada paciente. Afecta aproximadamente a 2,9 millones de personas en todo el mundo, según datos de la Multiple Sclerosis International Federation (MSIF).
En Argentina se estiman unas 17.000 personas con esclerosis múltiple, lo que posiciona al país como el de mayor prevalencia en Latinoamérica. Es una de las principales causas de discapacidad neurológica no traumática en adultos jóvenes.
Sin embargo, existe un aspecto menos conocido pero igualmente invalidante: los síntomas cognitivos. Según diferentes estudios, afectan entre el 40% y 70% de los pacientes, con una media del 60%, incluso en etapas tempranas de la enfermedad.
No es un simple estado de distracción o confusión pasajera. Es una lentificación en la velocidad de procesamiento de la información causada por las lesiones desmielinizantes en la sustancia blanca del cerebro.
Es ese agotamiento mental que aparece después de un esfuerzo intelectual mínimo. Actividades que antes resultaban sencillas —leer un capítulo de un libro, resolver un trámite bancario, seguir una película— pueden dejar a la persona "en blanco" por el resto del día.
Este 30 de mayo se conmemora el Día Mundial de la Esclerosis Múltiple. Por tercer año consecutivo, el lema de la Federación Mundial de Esclerosis Múltiple es la promoción del diagnóstico temprano.
En España, el lema ha sido: "Ahora… ¡al abordaje!", subrayando la necesidad de pasar de las declaraciones a las acciones concretas.
Una persona con esclerosis múltiple puede tener poca afectación física y, sin embargo, sufrir una niebla mental profundamente invalidante. Los síntomas cognitivos siguen caminos neurológicos distintos a los motores.
Las nuevas investigaciones muestran que el daño no está solo en las lesiones visibles, sino en cambios sutiles y generalizados en la sustancia blanca y gris que parecían sanas. Las lesiones afectan tractos específicos como el fascículo arqueado (memoria) y el cingulum (velocidad de procesamiento).
Una revisión de 2024 publicada en el Multiple Sclerosis Journal (Rayegani) concluyó que las intervenciones de rehabilitación cognitiva estructuradas producen mejoras clínicamente significativas y están formalmente indicadas.
El problema: una escasa cantidad de pacientes tiene acceso a este tipo de terapias.
"No podemos conformarnos con que la persona con EM tenga un abordaje de un aspecto clínico que se establece como prioritario, relegando otros que parezcan menores como la fatiga y la lentitud mental. La calidad de vida se juega en la persona en su totalidad".
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones