31/05/2026 09:31 - Entretenimiento
Proyector de cine antiguo iluminando una pantalla con texto de subtítulos en español.
Hace unos años, la experiencia cinematográfica en Argentina para películas extranjeras estaba dominada por los subtítulos: el 70% de las funciones se ofrecían con el texto traducido en la pantalla. Sin embargo, un artículo de opinión escrito por la periodista Leila Guerriero para El País revela un cambio drástico en este panorama: actualmente, el 90% de las proyecciones son dobladas al castellano.
Este fenómeno no se distribuye equitativamente. Según la columna, la opción de ver películas en su idioma original con subtítulos se ha vuelto casi inexistente en el interior del país, donde las versiones dobladas han desplazado por completo a las originales. En Buenos Aires, la oferta de subtítulos subsiste, pero se ha vuelto una opción periférica.
La autora reflexiona sobre lo que se pierde en esta sustitución: las inflexiones, los tonos y la música del idioma original. Menciona ejemplos como la entonación oscura de Cillian Murphy en 'Oppenheimer' o los susurros de Michelle Pfeiffer, matices que el doblaje tiende a alisar.
Cita al teórico Michel Chion, quien define el doblaje no como una traducción simple, sino como “la sustitución de una voz por otra, es decir, de una presencia por otra presencia distinta”, lo que implica una modificación de la esencia del personaje.
El texto apunta a una razón de mercado y comportamiento: el público prefiere no esforzarse. Se vincula esta preferencia con una tendencia a la uniformidad descrita por el filósofo Byung-Chul Han, quien argumenta que “lo igual no duele”.
El doblaje, según esta visión, actúa como una anestesia que protege al espectador de la fricción de lo extraño, del error y de la pérdida inherente a la traducción, convirtiendo la experiencia cinematográfica en algo más homogéneo y menos desafiante.
La discusión sobre el doblaje versus los subtítulos es antigua en el mundo hispanohablante. Mientras países como México o España tienen una tradición de doblaje muy fuerte desde hace décadas, Argentina y otros países sudamericanos históricamente prefirieron los subtítulos como forma de acceso cultural. La reversión de esta tendencia en Argentina marca un punto de inflexión en los hábitos de consumo cultural de la región.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones