31/05/2026 09:43 - Salud
Infografía médica conceptual sobre dermatitis atópica mostrando la citoquina IL-31 como objetivo terapéutico, con representación de barrera cutánea inflamada y moléculas bloqueadoras. Estilo científico profesional con paleta de colores azul y naranja.
La dermatitis atópica dejó de ser vista únicamente como una enfermedad de la piel para convertirse en una condición sistémica que requiere un abordaje integral. Durante la mesa "El prurito como objetivo terapéutico: presente y futuro en dermatitis atópica", patrocinada por Galderma y realizada en Maspalomas, Gran Canaria, el 29 de mayo de 2026, especialistas internacionales consensuaron que "no hay dermatitis atópica sin picor" y que este síntoma debe ser el centro de cualquier estrategia terapéutica.
Es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel caracterizada por lesiones cutáneas, picor intenso (prurito) y sequedad. Puede afectar hasta el 20% de la población pediátrica y al 4,4% de los adultos en Europa. Uno de cada cuatro pacientes debuta en la edad adulta, y algunos presentan evolución más prolongada y grave.
El prurito no solo afecta la piel: condiciona el sueño, la salud mental, las relaciones interpersonales y la calidad de vida de los pacientes. La "carga no visible" de la enfermedad incluye dolor, alteraciones del sueño y problemas psicológicos, que a menudo son más invalidantes que las lesiones cutáneas visibles.
El Dr. Francisco J. Navarro Triviño, del Hospital Universitario San Cecilio de Granada, explicó durante su ponencia "IL-31: el eje clave del prurito en la dermatitis atópica" que esta citoquina juega un papel fundamental en el picor de la dermatitis atópica. La IL-31 no actúa solo como molécula pruritogénica, sino que también participa en la inflamación, la fibrosis y la alteración de la función barrera de la piel.
Según Navarro Triviño, bloquear la vía de la IL-31 puede tener impacto no solo en el prurito, sino también en la inflamación, la fibrosis y la función barrera de la piel, convirtiéndola en una diana terapéutica prioritaria.
Factor psicológico clave
Temperatura y humedad
Factores ambientales
Estos elementos pueden provocar brotes y empeorar el prurito sin que necesariamente exista una pérdida de respuesta al tratamiento, aclaró el especialista.
La Dra. María Constanza Riquelme Mc Loughlin, del Hospital Clínic de Barcelona, presentó los resultados de los ensayos Arcadia I y II, estudios pivotales que evaluaron nemolizumab cada cuatro semanas junto con corticoides tópicos frente a placebo en pacientes adultos y adolescentes con dermatitis atópica moderada o grave.
| Parámetro evaluado | Resultado |
|---|---|
| Inicio de mejoría del picor | Desde el segundo día de tratamiento |
| Mantenimiento a largo plazo | Respuestas sostenidas a 104 semanas |
| Perfil de seguridad | Sin nuevas señales respecto a estudios iniciales |
| Administración | Cada cuatro semanas, fácil administración |
Los especialistas subrayaron que el ciclo picor-rascado perpetúa la inflamación y el deterioro de la barrera cutánea. La Dra. Ángeles Flórez Menéndez, del Complejo Hospitalario Universitario de Santiago de Compostela, defendió que el prurito es "el tráiler principal de la enfermedad" y recordó su impacto sobre múltiples esferas del paciente.
"Es imprescindible que trabajemos para controlar el prurito. No concibo la dermatitis atópica sin picor. Al bloquear el picor se puede mejorar el rascado, la neuroinflamación, la alteración de la barrera cutánea y otros elementos implicados en la enfermedad."
Los tratamientos autorizados desde los 12 años representan un plus para este grupo de pacientes, considerando el impacto de las lesiones visibles, el estigma, el aislamiento social y los problemas intrafamiliares propios de esta etapa.
Los participantes concluyeron que el prurito en dermatitis atópica debe abordarse como un elemento central de la enfermedad y no como un síntoma secundario. Su control puede modificar la experiencia del paciente, mejorar el descanso y favorecer un manejo más integral de la patología.
El Dr. Pedro Herranz Pinto, del Hospital Universitario La Paz de Madrid, señaló que nemolizumab parece actuar en dos fases: primero sobre el picor y, posteriormente, sobre el control de la enfermedad a largo plazo: "Es un fármaco que responde de una forma, controla el picor de una forma muy rápida, y sin embargo lo mantiene en el tiempo".
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones