02/06/2026 03:41 - Entretenimiento
Retrato artístico estilo años 50 de una figura femenina elegante de espaldas con vestido blanco movido por el viento, frente a un telón rojo de teatro, iluminación dramática de estudio cinematográfico
El 1 de junio de 1926, en Los Ángeles, nació Norma Jean Mortenson, hija de madre soltera con problemas de salud mental. Criada en hogares de acogida y orfanatos, víctima de abusos desde la infancia, nadie podía imaginar que esa niña se convertiría en la imagen más reproducida del siglo XX.
Menos de tres meses después, el 5 de agosto de 1962, fue hallada sin vida a los 36 años.
Un estudio publicado en 2023 en la revista Clinical Neuropsychiatry reveló que padecía un cuadro maníaco-depresivo, con ansiedad, insomnio y conductas autolesivas.
Su vida personal incluyó matrimonios con el beisbolista Joe DiMaggio y el dramaturgo Arthur Miller, quien la describió como una mujer inteligente, de gran sentido del humor, aunque dominada por la paranoia.
Una exposición en la Cinemateca francesa de París propone distanciarse de las leyendas sensacionalistas. Su curadora, Florence Tissot, señala que los discursos siempre se centraron en su vida privada: "es una forma de denigrarla".
La muestra revela a una Marilyn que peleó contra el sistema. En los años cincuenta, renunció a participar en "The Girl in Pink Tights" al considerar el guión mediocre y cobrar tres veces menos que Frank Sinatra.
En 1953, Monroe escribió el artículo "Los lobos que he conocido", describiendo las maniobras de falsos agentes y productores para obtener favores sexuales.
Cuando Hugh Hefner publicó en el primer número de Playboy unas fotos antiguas de ella desnuda, lo hizo sin pedirle autorización.
Andy Warhol la convirtió en símbolo del arte pop en 1962, el mismo año de su muerte, creando una de las imágenes más reconocibles del siglo XX.
Madonna la citó en "Material Girl", Elton John la inmortalizó en "Candle in the Wind", y Ana de Armas interpretó su vida en "Blonde" (2022).
Cien años después, lo que emerge no es la rubia ingenua que los estudios quisieron vender, sino una mujer que entendió el juego, lo jugó en sus propios términos cuando pudo, y pagó un precio demasiado alto por vivir en un mundo que nunca terminó de verla.
Fuentes: El Día, Cinemateca Francesa, Clinical Neuropsychiatry, Associated Press
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones