02/06/2026 09:15 - Economia
Infografía que muestra la caída dramática de la Inversión Extranjera Directa en Argentina durante 2024-2026, con barras comparativas y datos de la OCDE e INDEC
El gobierno de Javier Milei celebra la estabilidad macroeconómica como su mayor logro, pero los números fríos cuentan una historia muy diferente: la inversión productiva está en caída libre, contradiciendo el discurso oficial que prometía una transformación económica basada en la atracción de capitales.
Según datos del INDEC, la inversión total sufrió un desplome significativo durante los primeros dos años de gestión de Milei:
| Año | Variación | Contexto |
|---|---|---|
| 2024 | -16,2% | Primer año de gobierno |
| 2025 | -6,4% | Segundo año de gobierno |
| Q1 2026 | 16,8% del PBI | Nivel similar a la pandemia (2020) |
El dato más alarmante: el nivel de inversión del primer trimestre de 2026 regresó al pozo del año más angustiante de la pandemia, según estimaciones de la consultora Orlando J. Ferreres & Asociados.
La Inversión Extranjera Directa es el capital que empresas o individuos extranjeros aportan a un país para crear o expandir negocios productivos. Es fundamental para el crecimiento económico porque genera empleo, tecnología y desarrollo industrial.
El derrumbe más dramático se produce en la Inversión Extranjera Directa (IED). Según datos de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), la caída no tiene precedentes:
USD 15.206 millones
USD 24.757 millones
USD 3.134 millones
En términos del PBI, la IED pasó del 3,8% en 2023 a apenas el 0,5% en 2025, la cifra más baja de América Latina según la OCDE.
El gobierno suele atribuir la falta de inversiones al "riesgo kuka" —una referencia a la herencia recibida de gobiernos anteriores—. Sin embargo, los datos muestran inconsistencias:
El análisis de Mariano Kestelboim para La Política Online identifica múltiples factores que explican el desplome inversor:
Los descontrolados aumentos de tarifas no se tradujeron en desarrollo de inversiones por parte de las empresas beneficiadas.
El uso del ingreso de trabajadores como ancla antinflacionaria comprimió la escala de producción y ventas, encareciendo el costo medio de las empresas.
Deterioro de la infraestructura pública que incrementa los costos de logística y funcionamiento de las empresas.
Falta de controles en Aduana y flácidas medidas antidumping en un contexto internacional proteccionista.
INTI, INTA y CONAE —emblemáticos de la capacidad estatal para el desarrollo científico-tecnológico— sufrieron recortes que afectan el desarrollo productivo.
Las tasas de interés de los préstamos triplican o cuadriplican la inflación esperada, mientras los depósitos reciben apenas la mitad de esa inflación. Especialmente perjudicial para las pymes.
Se mantiene un tipo de cambio artificialmente bajo sin compensaciones para actividades generadoras de empleo de calidad.
El discurso gubernamental no reconoce las dificultades estructurales que enfrentan los inversores productivos.
Hasta 2023, Argentina no tenía registros tan dispares en comparación con el resto de la región. Pero desde 2024 la brecha creció y en 2025 terminó recibiendo menos de una cuarta parte que las otras naciones latinoamericanas analizadas por la OCDE (Brasil, Colombia, Chile, México y Costa Rica).
Fuentes: INDEC, OCDE, Orlando J. Ferreres & Asociados.
Este análisis fue publicado originalmente en La Política Online por Mariano Kestelboim el 31 de mayo de 2026.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones