04/06/2026 12:18 - Economia
Ciudad futurista con conexión digital global
En una movida que busca posicionar a la Argentina en la vanguardia de la revolución tecnológica global, el presidente Javier Milei publicó este miércoles una columna de opinión en el diario británico Financial Times. Bajo el título "Argentina invita a la IA a liberarse", el mandatario lanzó una propuesta audaz para atraer inversiones en inteligencia artificial, comparando el potencial de Buenos Aires con el rol histórico de Ámsterdam en el comercio marítimo.
Milei argumentó que la inteligencia artificial "nos liberará de las limitaciones del cerebro humano, impulsando la productividad más allá de nuestros sueños más ambiciosos". En su texto, elaborado con la colaboración del ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger, estableció una analogía histórica: "Hagamos que Buenos Aires sea para la inteligencia artificial lo que Ámsterdam fue para la era de la navegación", refiriéndose a la Compañía Neerlandesa de las Indias Orientales como base del capitalismo moderno.
La estrategia se materializa en un proyecto de Ley de Sociedades enviado al Congreso la semana pasada, que introduce conceptos revolucionarios en la legislación argentina. El objetivo es claro: convertir al país en un polo de desarrollo tecnológico, ofreciendo seguridad jurídica y ventajas competitivas frente a otras naciones que, según la visión oficial, aplican regulaciones más restrictivas.
El plan presentado por el Ejecutivo se fundamenta en tres ejes clave para atraer al capital tecnológico:
Sin embargo, el presidente aclaró que existe un requisito fundamental de transparencia: los inversores deberán identificar a los beneficiarios finales de los fondos para evitar que Argentina se convierta en un "paraíso fiscal para el capital ilícito".
El ministro Sturzenegger defendió la iniciativa señalando que "se termina la tutela del Estado sobre cómo los socios organizan sus negocios". Según el funcionario, el proyecto moderniza el derecho societario argentino, adaptándolo a la economía del siglo XXI y pasando de un régimen rígido basado en la desconfianza a uno flexible centrado en la autonomía.
La propuesta habilita la creación de "sociedades automatizadas" y permite que las empresas resuelvan conflictos bajo jurisdicciones extranjeras, una medida considerada clave para generar confianza en inversores internacionales que buscan previsibilidad legal.
Es un concepto jurídico innovador que permitiría que una entidad legal sea gestionada y operada por algoritmos o inteligencias artificiales. Estas sociedades podrían realizar contratos, poseer activos y operar en el mercado sin intervención humana directa en la gestión diaria, aunque la responsabilidad última recaería en los beneficiarios finales identificados.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones