05/06/2026 15:39 - Entretenimiento
Escenario de rock con guitarra eléctrica bajo luces rojas y plateadas, atmósfera de concierto nostálgico con micrófono solitario y estética de despedida
El 4 de agosto de 2001, en el Chateau Carreras de Córdoba, miles de fanáticos presenciaron sin saberlo el último recital de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Lo que inicialmente se planteó como un año sabático se convirtió en una separación definitiva que nunca tuvo una explicación única ni una reconciliación pública.
La banda, fundada en 1976 por el Indio Solari (fallecido el 5 de junio de 2026 a los 77 años por enfermedad de Parkinson) y Skay Beilinson, escaló a la cima del rock argentino con una mística única y una estructura independiente que movilizaba multitudes y generaba enormes ingresos económicos.
Según el periodista Mariano Del Mazo, autor del libro "Fuimos reyes" sobre Los Redondos, no existió un único motivo sino una sumatoria de situaciones que se produjeron durante los últimos años de actividad de la banda:
En los últimos discos, "Último bondi a Finisterre" y "Momo Sampler", el Indio comenzó a tener más peso en las decisiones creativas, con una búsqueda más electrónica, experimental y digital que distanciaba el sonido original.
Skay Beilinson declaró que "un miembro de la banda se quería apropiar de Patricio Rey", una frase interpretada como una acusación directa hacia Solari sobre el control creativo del proyecto.
El rol de Skay y La Negra Poli (pareja de Skay y mánager histórica de la banda) funcionaba como un bloque que dejaba a Solari en una posición minoritaria en las decisiones financieras.
Los soportes de grabación de todos los shows quedaron en poder de Skay y La Negra Poli. Solari denunció que esto representaba una traición personal: "A mí me podés cagar con guita, pero no me podés traicionar".
Durante años, el público ricotero cantaba en los recitales de ambos como solistas: "Sólo les pido que se vuelvan a juntar". Pero la reconciliación nunca llegó.
El Indio Solari fue tajante: "Los dos podemos hacer música por separado, no necesitamos el uno del otro. Volver con Los Redondos sería una estafa, como pasa con esos grupos que se peleaban todo el tiempo".
Skay Beilinson coincidió: "Juntarnos sería como hacer una parodia de lo que fuimos".
Sin embargo, con el tiempo la tensión se redujo. Solari reconoció públicamente la capacidad artística de Skay, mencionando tres solos de guitarra que le parecían maravillosos, incluyendo "Todo un palo". Beilinson, por su parte, dedicó en un show un saludo "a mi querido hermano Indio".
La ruptura de Los Redondos quedó suspendida entre explicaciones cruzadas, heridas personales y una mitología que el tiempo no hizo más que agrandar. Sin una despedida formal ni una versión única, el final de la banda funciona como parte esencial del misterio ricotero que, con la muerte del Indio Solari el 5 de junio de 2026, adquiere una dimensión definitiva e irreparable.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones