07/06/2026 03:31 - Entretenimiento
Una pareja mayor se abraza con amor en un jardín luminoso, evocando décadas de compañerismo y afecto genuino
Mientras el mundo llora la pérdida del Indio Solari, una figura permanece en la sombra: Virginia "Viru" Mones Ruiz, la mujer que caminó a su lado durante más de cuatro décadas y sostuvo al músico en sus momentos más difíciles.
La historia de amor entre Carlos Alberto Solari y Virginia Mones Ruiz comenzó en el verano de 1981, cuando Los Redonditos de Ricota eran apenas una aventura contracultural en ciernes. Ella tenía entonces 20 años y él 32. Nadie imaginaba que aquel músico de voz grave terminaría transformándose en una de las figuras más influyentes del rock argentino.
| Inicio del romance | Verano de 1981 |
| Casamiento | Fines de los años 80 |
| Hijo único | Bruno Solari (nacido en 2000) |
| Residencia | Parque Leloir, Ituzaingó |
| Años juntos | 45 años hasta el fallecimiento |
A diferencia de muchas parejas del ambiente artístico, ambos eligieron desde el principio un camino de discreción absoluta. Nunca buscaron exposición mediática, nunca alimentaron el interés de la prensa por su intimidad. Construyeron su vínculo lejos de los titulares, una decisión que con los años se convirtió en una declaración de principios.
"Nos conocimos promediando el verano del año '81. Años después, cuando escuché por primera vez Me quedo contigo, por Los Chunguitos, encontré las palabras que describían mi amor. Hoy, 40 años después, lo siguen haciendo".
— Virginia Mones Ruiz, en una publicación en redes sociales
En 2007, el Indio Solari publicó Porco Rex, su segundo disco solista. El tema 9 es "Y mientras tanto el sol se muere", la canción de amor más sincera que escribió. En su autobiografía Recuerdos que mienten un poco, el músico reveló:
"Hay una canción que le debía a Virginia. Quería dedicarle una canción que estuviera a la altura de la calidad de su amor".
El estribillo dice: "Y mientras tanto el sol se muere / y no parece importarnos… / Mientras te quiero el sol se apaga / y si Dios queda en nada o no existe / te amaré mucho más".
Sobre el amor verdadero, Solari reflexionó: "Uno no vuelve virgen del amor verdadero: es posible que no haya más de una oportunidad para enamorarse así, descubriendo la necesidad de compartir una intimidad más profunda con una persona sin la cual la vida no tiene mucho significado".
En diciembre de 2007, durante un recital en el estadio Ciudad de La Plata, el Indio miró a la derecha, señaló hacia el fondo del escenario y le cantó: "Te voy a buscar / en la oscuridad". Esa noche, frente a miles de personas, Virginia estaba allí como siempre.
Cuando el Parkinson fue diagnosticado en 2016, Virginia se convirtió en su sostén principal. Fueron 10 años de batalla contra la enfermedad que progresivamente alejó al músico de los escenarios. El 5 de junio de 2026, a los 77 años, el Indio Solari falleció en su casa de Parque Leloir.
Fue Virginia quien, alertada por la cuidadora, corrió a ver qué había pasado con el cantante, inconsciente en la pileta de su casa. El informe forense determinó que la causa fue un ACV, sin ahogamiento.
Del amor entre Carlos y Virginia nació Bruno Solari en el año 2000. Para entonces, el fenómeno redondo ya había alcanzado dimensiones impensadas, pero puertas adentro la prioridad siempre fue la familia. El hijo, hoy de 26 años, heredó la pasión artística: es músico y desarrolla su carrera fuera del reflejo paterno.
La historia de amor entre el Indio y Viru revela algo esencial: detrás de uno de los artistas más influyentes del país hubo siempre una mujer que eligió quedarse. Y quedarse, durante más de cuatro décadas, fue su forma más poderosa de amar.
Hoy, mientras miles de fanáticos se preparan para el velatorio del domingo 8 de junio de 2026 a las 11:00 en el microestadio Gatica de Parque Domínico, el nombre de Viru reaparece inevitablemente. Ella representa la intimidad que el músico protegió con celo durante toda su vida.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones