07/06/2026 03:37 - Salud
Ilustración médica educativa sobre el herpes zóster mostrando el recorrido del virus varicela-zóster desde los ganglios nerviosos hasta la piel, con representación visual de las ampollas características siguiendo un trayecto nervioso en el torso humano.
El herpes zóster, conocido popularmente como "culebrilla", es una enfermedad causada por la reactivación del virus varicela-zóster (VVZ), el mismo agente que provoca la varicela durante la infancia. Después de que una persona supera la varicela, el virus no desaparece completamente del organismo: permanece latente en los ganglios nerviosos, esperando condiciones favorables para reactivarse.
Esta reactivación puede ocurrir años o incluso décadas después, y uno de los factores detonantes más importantes es el estrés intenso o prolongado, que debilita el sistema inmunológico y permite que el virus "despierte".
El estrés crónico o situaciones de estrés agudo intenso (lo que podría denominarse coloquialmente como un "estresazo") pueden comprometer seriamente la capacidad del sistema inmunológico para mantener al virus bajo control. Esto ocurre porque:
Según información médica, aproximadamente 1 de cada 3 personas desarrollará herpes zóster en algún momento de su vida, siendo más común después de los 50 años.
El herpes zóster se caracteriza por:
Además del estrés, otros factores aumentan el riesgo:
Una de las complicaciones más importantes del herpes zóster es la neuralgia postherpética (NPH), un dolor persistente que puede durar meses o incluso años después de que las lesiones hayan sanado. Esta condición es más frecuente en adultos mayores y puede afectar significativamente la calidad de vida.
El dolor de la NPH puede ser tan intenso que interfiere con el sueño, las actividades diarias y el bienestar emocional de quien lo padece.
| Medida | Descripción |
|---|---|
| Vacunación | Existen vacunas específicas contra el herpes zóster recomendadas para mayores de 50 años. La vacuna reduce significativamente el riesgo de desarrollar la enfermedad y sus complicaciones. |
| Manejo del estrés | Técnicas de relajación, ejercicio regular, sueño adecuado y apoyo psicológico pueden ayudar a mantener el sistema inmunológico fuerte. |
| Tratamiento antiviral | Si aparece el zóster, los antivirales (aciclovir, valaciclovir, famciclovir) iniciados dentro de las 72 horas pueden reducir la duración y severidad. |
| Control del dolor | Analgésicos, medicamentos antidepresivos tricíclicos y anticonvulsivos pueden usarse para el manejo del dolor neuropático. |
Es fundamental buscar atención médica inmediata si:
Fuentes: Información basada en conocimientos médicos actualizados sobre herpes zóster y su relación con el sistema inmunológico y el estrés. Para mayor información, consultar El Territorio.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones