07/06/2026 09:22 - Tecnologia
Cielo nocturno estrellado sobre el desierto de Atacama con la Vía Láctea brillando intensamente, siluetas de telescopios profesionales en la montaña, las Nubes de Magallanes visibles como manchas difusas, atmósfera oscura y mística de alta calidad astronómica
En el corazón del desierto más árido del mundo, Chile resguarda uno de los patrimonios más valiosos de la humanidad: un cielo tan oscuro que permite ver galaxias a simple vista. Pero este privilegio está en riesgo.
En las profundidades del desierto de Atacama, a 2.600 metros de altitud y a 130 kilómetros de Antofagasta, se encuentra el Observatorio Paranal, operado por el Observatorio Europeo Austral (ESO). Este remoto paraje alberga algunos de los telescopios más avanzados del planeta, incluyendo el legendario Very Large Telescope (VLT) y el futuro Extremely Large Telescope (ELT), cuyo espejo de 39 metros de ancho será demasiado grande para transportarlo en un cohete.
Desde Paranal, los científicos han logrado hitos que redefinieron nuestra comprensión del cosmos:
? Primera imagen directa de un exoplaneta
Un logro que antes parecía imposible
? Trayectorias estelares del agujero negro central
Confirmación del monstruo en el centro de la Vía Láctea
La contaminación lumínica no es solo un problema para astrónomos. Estudios científicos demuestran que tiene consecuencias profundas:
| Afectación | Consecuencia |
|---|---|
| Salud mental | Pérdida de conexión con el mundo natural, empeoramiento del bienestar |
| Ecosistemas | Alteración del comportamiento animal y fisiología de plantas |
| Ciencia | Imposibilidad de observar fenómenos cósmicos débiles |
| Patrimonio cultural | Las estrellas han guiado a la humanidad por milenios |
El astrónomo Eduardo Unda-Sanzana, de la Universidad de Antofagasta, advierte: "Si ni siquiera somos capaces de mantener vivo al canario en la mina de carbón, podemos olvidarnos de resolver el problema de la contaminación lumínica como problema ambiental global".
En 2025, el megaproyecto industrial Inna, operado por AES Andes, amenazaba con aumentar la contaminación lumínica sobre los telescopios hasta en un 50%. Un análisis del ESO advirtió que también incrementaría la turbulencia atmosférica y las vibraciones.
? Buena noticia: A principios de 2026, AES Andes anunció que no seguiría adelante con el proyecto. Sin embargo, los astrónomos temen que surjan nuevas amenazas si no cambian las regulaciones.
Las regulaciones chilenas actuales utilizan un umbral de "no superar el 10% adicional" de contaminación lumínica, establecido en la década de 1970. Para sitios como Paranal, cualquier aumento superior al 1% es catastrófico.
? En 2025, la Unión Astronómica Internacional actualizó sus directrices, reduciendo significativamente el umbral y estableciendo límites específicos para cada sitio según sus características.
La astrofísica Itziar de Gregorio-Monsalvo, representante del ESO en Chile, explica: "Si permitís un aumento del 10%, básicamente destruís el sitio".
Desde Atacama, es posible observar a simple vista las Nubes de Magallanes, dos galaxias enanas que orbitan nuestra Vía Láctea. La luz que vemos viajó por el cosmos durante aproximadamente 200.000 años antes de llegar a nuestros ojos.
Perder cielos como estos significa perder nuestra conexión directa con el universo. Como señala Unda-Sanzana: "Hace cincuenta años, el mundo abundaba en cielos oscuros. Lo que antes era abundante ahora es extremadamente escaso. No tendremos un sustituto si perdemos esta batalla".
Proteger los cielos oscuros no es solo defender la ciencia astronómica. Es preservar nuestra capacidad de asombro, nuestra conexión con el cosmos y el legado de millones de años de luz que viaja hasta nosotros para contarnos la historia del universo.
Fuente: La Nación / BBC Mundo
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones