07/06/2026 18:30 - Salud
Una mujer adulta asistiendo con dedicación a una persona mayor en un ambiente hogareño luminoso, transmitiendo la responsabilidad del cuidado informal
Un estudio científico reveló que ocho de cada diez cuidadores de personas con demencia en América Latina son mujeres, un dato que evidencia la profunda desigualdad de género en el sistema de cuidado informal de la región. Esta cifra refleja una realidad que afecta principalmente a esposas, hijas y nietas, quienes asumen la responsabilidad del cuidado sin remuneración ni apoyo institucional adecuado.
El cuidado de personas con demencia representa una de las tareas más demandantes del sistema de salud, ya que requiere atención constante, supervisión las 24 horas y un acompañamiento emocional y físico que puede extenderse durante años. En América Latina, donde los sistemas de cuidado formal son limitados, esta responsabilidad recae casi exclusivamente en las familias y, dentro de ellas, en las mujeres.
La demencia es un síndrome clínico caracterizado por el deterioro progresivo de las funciones cognitivas como la memoria, el pensamiento, la orientación, la comprensión, el cálculo, la capacidad de aprendizaje, el lenguaje y el juicio. El Alzheimer es la causa más común, representando entre el 60% y el 70% de los casos.
Según la Organización Mundial de la Salud, aproximadamente 55 millones de personas viven con demencia en el mundo, y se estima que esta cifra aumentará a 78 millones para 2030 y a 139 millones para 2050. Cada año se registran cerca de 10 millones de nuevos casos.
En América Latina, el envejecimiento poblacional acelerado está provocando un incremento significativo de casos, lo que tensiona los sistemas de salud y de cuidado familiar.
Los científicos alertan sobre las consecuencias que esta carga de cuidado genera en las mujeres:
Los investigadores señalan la necesidad urgente de políticas públicas que reconozcan y apoyen el trabajo de cuidado. Entre las medidas propuestas se encuentran:
Prestaciones por cuidador que reconozcan el trabajo no remunerado.
Espacios donde las personas con demencia reciban atención mientras sus cuidadoras descansan.
Formación en cuidados y manejo de comportamientos difíciles asociados a la demencia.
América Latina enfrenta un proceso de envejecimiento acelerado. Según el Banco Interamericano de Desarrollo, la población mayor de 60 años pasará del 12% en 2020 al 27% en 2050. Este cambio demográfico incrementará exponencialmente la demanda de cuidados, presionando aún más a las mujeres que hoy asumen esta responsabilidad.
La región también presenta mayores tasas de informalidad laboral femenina, lo que dificulta el acceso a licencias remuneradas, jubilaciones dignas y protecciones sociales. El cuidado no remunerado es, en gran medida, invisible en las estadísticas económicas, aunque representa un pilar fundamental del bienestar social.
Los científicos enfatizan que reconocer y redistribuir el cuidado es una cuestión de justicia de género y salud pública. Sin políticas efectivas, el costo seguirá recayendo desproporcionadamente sobre las mujeres, profundizando desigualdades ya existentes.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones