08/06/2026 21:21 - Tecnologia
Ilustración artística de una sección transversal de la capa de hielo antártica mostrando estructuras geológicas subterráneas en forma de abanico, con tonos azules profundos y naranjas terrosos, iluminación científica dramática
Investigadores publicaron en la revista científica Nature Geoscience un descubrimiento sin precedentes: una provincia geológica completamente desconocida bajo más de 3.000 metros de hielo en la Antártida Oriental. La estructura, denominada Provincia de Cuencas en Abanico de la Antártida Oriental, contiene más de 30 cuencas subglaciales interconectadas que podrían reescribir la comprensión de la historia geológica del continente blanco.
El equipo combinó perforaciones profundas, datos sísmicos, mediciones de gravedad y modelos de corteza para mapear una formación que permaneció oculta durante millones de años bajo la inmensa capa de hielo. Entre las cuencas identificadas se encuentran las de Wilkes, Aurora y el lago Vostok, este último famoso por ser el lago subglaciar más grande de la Antártida.
La provincia geológica se formó hace aproximadamente 180 millones de años, durante la fragmentación del supercontinente Gondwana. Este proceso masivo de extensión rotacional distribuida creó las depresiones que hoy forman el sistema de cuencas.
La estructura converge en un polo Euleriano ubicado en las coordenadas 86,4° S, 129,9° E, un punto matemático clave que ayudó a los científicos a entender la dinámica de la formación geológica.
Uno de los hallazgos más importantes es que los glaciares más grandes de la Antártida Oriental —Lambert, Totten y Denman— siguen trayectorias guiadas por estas depresiones subglaciales. Esto significa que la topografía oculta influye directamente en el movimiento del hielo y potencialmente en su comportamiento ante el cambio climático.
Gondwana fue un supercontinente que existió durante el Paleozoico y Mesozoico. Incluía los actuales territorios de América del Sur, África, Antártida, Australia, India y Madagascar. Hace aproximadamente 180 millones de años, comenzó a fragmentarse, dando origen a los continentes que conocemos hoy. La Antártida fue uno de los últimos fragmentos en separarse, lo que explica por qué conserva registros geológicos únicos de este proceso.
"Este descubrimiento combina décadas de investigación con tecnología de vanguardia. Perforar 3.000 metros de hielo es como viajar en el tiempo geológico. Cada capa nos cuenta una historia diferente de nuestro planeta."
Fuente: Nature Geoscience | Ámbito
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones