09/06/2026 06:07 - Politica
Multitudinaria fila de personas esperando para entrar a un velorio en un microestadio de barrio obrero, banderas argentinas y pancartas de rock, gente joven y adulta emocionada, atardecer en el conurbano bonaerense
El Gobierno nacional decidió no intervenir en la organización del funeral del Indio Solari, fallecido el 5 de junio de 2026 a los 77 años. La negativa incluyó rechazar que el velatorio se realizara en el Congreso de la Nación, tal como era el deseo expresado por la familia del artista, y la decisión de no decretar duelo nacional.
Según relató Marcelo Figueras, biógrafo y amigo personal del Indio Solari, la idea de realizar el funeral en el Congreso fue sugerida por Cristina Kirchner, quien se comunicó telefónicamente con la familia desde su residencia en San José 1111. La expresidenta enumeró las ventajas del lugar: la zona, el edificio, los accesos y la plaza circundante.
La familia Solari se convenció de que ese era el lugar adecuado y elevó la solicitud a Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados. Sin embargo, según Figueras, Menem "se mostró distante" y tras dar vueltas comunicó la negativa argumentando que "no estaban dadas las condiciones de seguridad".
"Manuel Adorni intentó comunicarse con la familia para ofrecer el predio de Tecnópolis. Pero ya era tarde."
Fuentes del Gobierno consultadas por El Destape aseguraron que "actuamos correctamente, respetando el dolor y a los fanáticos" y agregaron: "No hacemos política con los muertos", en una frase que fue interpretada como una crítica velada hacia otros sectores políticos que sí participaron activamente en la organización del funeral.
El presidente Javier Milei decidió no decretar duelo nacional por el fallecimiento del Indio Solari, a diferencia de lo que hizo el gobernador bonaerense Axel Kicillof, quien estableció tres días de luto y ordenó izar la bandera provincial a media asta.
Según confiaron fuentes gubernamentales a El Destape, Milei justificó su decisión con un argumento llamativo: "no hay que imponerle a la gente que se hable días de una persona".
Milei les dijo a sus cercanos: "Yo no les voy a imponer que hablen de Rothbard porque sea el economista más importante de la historia", en referencia a Murray Newton Rothbard, el economista estadounidense que el presidente admira.
El Presidente también afirmó en privado que cree que "muchos en el país no querían que se haga el duelo nacional" por la muerte del músico.
Finalmente, el funeral fue organizado de manera conjunta por:
El velatorio se realizó en el microestadio Gatica de Villa Domínico, Avellaneda, y convocó a cerca de un millón de personas según el Ministerio de Seguridad bonaerense. La fila superó las 70 cuadras de extensión y pasó a unas 1.500 personas por hora frente al ataúd.
Milei se abstuvo de realizar cualquier tipo de comentario público sobre la muerte del Indio Solari en sus redes sociales. Apenas unos pocos funcionarios se expresaron sobre el tema, entre ellos el cineasta oficialista Santiago Oría, quien destacó al artista pero criticó su postura política.
El contraste fue evidente con otros actos oficiales: el mismo gobierno había organizado recientemente el homenaje al rabino Menajem Mendel Schneerson en el Palacio Libertad con presencia presidencial el 8 de junio de 2026.
Según la investigadora Ana Longoni, que siguió la trayectoria de Los Redondos desde los años 80, el Indio Solari representó una forma única de cruzar arte, política y autogestión. Su negativa a "tranzar" con la policía ni con las discográficas explica que la banda sea prácticamente desconocida fuera de Argentina, a pesar de su popularidad masiva en el país.
"El indio nos dio un código, un lenguaje poético que está allí, en las paredes, en las banderas, en las remeras, en las gargantas, las lenguas, las bocas", escribió Longoni en Revista Anfibia.
El historiador Pablo Semán definió el fenómeno de las multitudes que despedían al músico como una "comunidad de sentido" que trasciende al rock, con una dimensión afectiva que ninguna fuerza política actual logra convocar.
Alfredo S. Quiroga
Conspiraciones