18/06/2026 19:08 - Tecnologia
Nave espacial robótica con múltiples brazos mecánicos acercándose a un telescopio orbital plateado en el espacio, con la Tierra azul visible en el fondo, iluminación dramática del espacio
La NASA iniciará en los próximos días una operación de rescate única: una nave robótica interceptará al Telescopio Espacial Neil Gehrels Swift Observatory para elevar su órbita y evitar que reingrese a la atmósfera terrestre antes de que finalice 2026. Este procedimiento nunca se ha realizado en un satélite científico en funcionamiento.
El observatorio, lanzado en 2004, orbitaba originalmente a unos 600 kilómetros de altitud. Sin embargo, la reciente intensificación de la actividad solar provocó la expansión de las capas superiores de la atmósfera terrestre, generando mayor fricción sobre el satélite.
Como consecuencia, Swift descendió aceleradamente hasta aproximadamente 370 kilómetros de la superficie, comprometiendo su estabilidad orbital. Las previsiones originales estimaban que el telescopio podría mantenerse operativo hasta 2030, pero el fenómeno solar adelantó este escenario.
| Peso | Aproximadamente 400 kg |
| Dimensiones | Comparables a una heladera |
| Lugar de lanzamiento | Atolón de Kwajalein (océano Pacífico) |
| Vehículo | Cohete Pegasus XL |
| Contrato NASA | USD 30 millones (septiembre 2025) |
| Desarrollador | Katalyst Space Technologies |
El telescopio Swift revolucionó el estudio de los fenómenos más energéticos del universo. Su sistema de "detección de estallidos" monitorea aproximadamente una sexta parte del cielo y puede girar sus instrumentos en menos de dos minutos ante cualquier indicio de explosión cósmica.
Confirmó que los de larga duración provienen de explosiones de estrellas masivas, mientras que los cortos derivan de fusiones de estrellas de neutrones.
Participó en la detección de la ráfaga de rayos gamma más intensa jamás observada, el evento más luminoso registrado hasta la fecha.
Coordinó observaciones entre instrumentos terrestres y espaciales para estudiar fenómenos asociados a emisiones de ondas gravitacionales.
El éxito de esta misión podría establecer un nuevo paradigma en la exploración espacial. Hasta ahora, los satélites y telescopios se daban por perdidos cuando agotaban combustible o descendían de órbita. La tecnología de mantenimiento robótico abriría la puerta a:
El caso Hubble: El Telescopio Espacial Hubble también presenta signos de degradación orbital y podría necesitar una operación similar en la próxima década. "Sé que el equipo del Hubble está siguiendo el proyecto muy de cerca", señaló Brad Cenko, investigador principal de la misión Swift.
"Toda la comunidad científica desea fervientemente que esto funcione. Aunque no lo consigan, los plazos acelerados y el hecho de que gran parte de la toma de decisiones se vaya a realizar en órbita suena a algo increíblemente genial."
Alfredo S. Quiroga