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03/11/2025 19:18 • SOCIALES • SOCIALES
En el interior del Musée du Louvre, uno de los museos más emblemáticos del mundo, un grupo de delincuentes sustrajo valiosas piezas de joyería durante la madrugada de un día reciente. Las obras, estimadas en varios millones de euros, fueron removidas con precisión, lo que llevó a los investigadores a considerar la posibilidad de una planificación meticulosa.
Las fuerzas de seguridad francesas, apoyadas por laboratorios de análisis forense, obtuvieron muestras de ADN de objetos dejados en la escena (cuerdas, restos de guantes y pequeñas fibras). Estas huellas fueron comparadas con la Base de Datos Nacional de ADN (FNAEG), que almacena perfiles genéticos de individuos involucrados en investigaciones criminales.
El cruce de datos permitió identificar a cuatro sospechosos. Entre ellos, se encontraba una pareja con hijos, una mujer de 38 años madre de familia y dos individuos cuya identidad aún sigue bajo estudio.
El caso ilustra el avance de la genética forense, que combina la extracción de material biológico con bases de datos de referencia para crear coincidencias precisas. La técnica no solo acelera la identificación de perpetradores, sino que también reduce la dependencia de testimonios o pruebas circunstanciales.
Además, expertos de la BBC señalaron que una compleja cuestión matemática desarrollada hace medio siglo, relacionada con la distribución de probabilidad de coincidencias genéticas, pudo haber reforzado la seguridad del museo al anticipar vulnerabilidades en los sistemas de vigilancia.
Las autoridades francesas han presentado cargos contra los cuatro individuos, mientras continúan la búsqueda de los objetos robados, que podrían ser vendidos en el mercado negro. El caso refuerza la necesidad de ampliar y actualizar continuamente los registros de ADN, no solo en Francia sino en todas las jurisdicciones que deseen combatir el crimen de manera más eficaz.