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30/11/2025 10:24 • ECONOMIA • ECONOMIA
Venezuela sigue ostentando las reservas de petróleo declaradas más grandes del mundo, con aproximadamente 300?mil millones de barriles bajo su territorio, según datos de la OPEP. Estas reservas, mayormente de crudo pesado y extrapesado, han sido históricamente la base de la economía del país, pero su explotación ha estado condicionada por sanciones internacionales y falta de inversión.
Un artículo de La Nación publicado a mediados de noviembre de 2025 plantea que el interés de Estados Unidos por esas reservas está disminuyendo. La razón, según analistas, incluye la transición global hacia energías renovables, el aumento de la capacidad de producción doméstica de shale oil y el costo político de levantar las sanciones contra el gobierno venezolano.
El gobierno venezolano, a través de la cadena nacional Cadena 3 Argentina, denunció el 25 de noviembre de 2025 que Estados Unidos “pretende sus reservas energéticas”. La acusación se enmarca dentro de una serie de declaraciones oficiales que califican cualquier intento de control externo como una violación de la soberanía nacional.
En la misma fecha, medios como Yahoo reportaron que congresistas de Florida confrontaron a un líder del movimiento MAGA tras la revelación de una supuesta acción militar de EE.UU. contra instalaciones petroleras venezolanas. La discusión reflejó la división interna en el Congreso respecto a la política de presión sobre Caracas.
TeleSUR difundió una entrevista con la congresista María Zalazar, en la que, según el medio, la política habría confesado su intención de “robar el petróleo de Venezuela”. La redacción subrayó que se trata de una declaración polémica y que, de confirmarse, incitaría a un debate sobre la legalidad de cualquier acción unilateral en territorio venezolano.
Aunque el interés estadounidense parece moderarse, la necesidad de diversificar fuentes de energía y la presión de los actores internacionales mantienen a Venezuela en el radar geopolítico. Analistas advierten que cualquier cambio brusco en la postura de EE.UU. –por ejemplo, una nueva ronda de sanciones o una política de cooperación energética– podría reactivar rápidamente el debate sobre el futuro de esos 300?mil millones de barriles.
El cruce de intereses entre Caracas y Washington sobre el petróleo sigue evolucionando. Mientras Venezuela busca renegociar su posición en el mercado internacional, EE.UU. evalúa sus prioridades entre la seguridad energética y la transición verde, en un contexto de creciente tensión diplomática.