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30/11/2025 15:09 • OTROS • OTROS
El 30 de noviembre de 2022 OpenAI lanzó al público la versión beta de ChatGPT, una IA conversacional basada en el modelo GPT?3.5. En menos de un año superó los 100 millones de usuarios activos, convirtiéndose en la aplicación de consumo más rápida en alcanzar esa cifra, superando incluso a TikTok y Instagram.
En el informe financiero de 2023, OpenAI declaró que sus ingresos superaron el mil millones de dólares, impulsados por suscripciones de pago (ChatGPT?Plus) y acuerdos empresariales. La valoración de la compañía se sitúa ahora en alrededor de 30?mil millones de dólares, consolidándose como una de las startups de IA más valiosas del mundo.
Si bien la IA fue celebrada como un motor de productividad, los últimos meses ha surgido una preocupación creciente: la capacidad de ChatGPT para recopilar datos de conversación y utilizarlos para entrenar versiones futuras del modelo. La política de retención de datos, aunque declarada transparente por OpenAI, ha sido objeto de críticas de defensores de la privacidad y ha motivado investigaciones en la UE bajo el AI Act de 2024.
En junio de 2025 la Comisión Europea emitió una directriz que obliga a los proveedores de IA a ofrecer una opción clara de exclusión para el uso de datos personales en entrenamientos posteriores. OpenAI ya ha anunciado la implementación de “Data?Opt?Out”, una herramienta que permite a los usuarios desactivar la reutilización de sus conversaciones.
Con el lanzamiento de GPT?4.5 programado para finales de 2025, OpenAI promete mayor precisión y control de datos. La expectativa es que la combinación de mejores capacidades técnicas y marcos regulatorios más claros definan una nueva era donde la IA sea tanto asistente como garante de la privacidad.