Imago Noticias
Fallece Roberto 'Tito' Pereyra, histórico trompetista del cuarteto cordobés
Desaparece la niña de 6 años Jimena Saravia en Salta: intensas búsquedas en Las Vertientes
Nicolás Cabré suspende la obra 'Ni media palabra' en Carlos Paz por una emergencia médica
Jimena Monteverde lanza ‘La Cocina Rebelde’ y rompe moldes en la TV
Marcelo Weigandt entrena separado mientras Boca decide su futuro
08/12/2025 09:07 • POLITICA • POLITICA
La frontera entre Thailandia y Camboya ha sido foco de tensiones desde la década de 1970, principalmente por la zona del templo de Preah Vihear y la delimitación de la línea de demarcación alrededor del lago Tonle Sap. Tras varios choques menores en 2020?2023, en 2022 ambas naciones firmaron un alto al fuego supervisado por Estados Unidos, bajo la mediación del expresidente Donald Trump. Ese acuerdo buscaba establecer un mecanismo de intercambio de información y evitar la militarización de la zona.
Según fuentes de Clarin.com y Infobae, la madrugada del 7 de diciembre de 2025 aviones de la Fuerza Aérea Real tailandesa lanzaron una serie de bombardeos contra posiciones que, según Bangkok, albergaban a combatientes sospechosos de cruzar la frontera. Los ataques se concentraron en los distritos de Sa Kaeo (Tailandia) y Preah Vihear (Camboya).
Los primeros informes indican al menos cinco muertos, entre los que se encuentran dos soldados tailandeses y tres civiles camboyanos. La agencia DW señaló que cuatro civiles fallecieron directamente por los bombardeos. Además, se reportó la evacuación de **más de 3.000** residentes de comunidades fronterizas, que fueron trasladados a refugios temporales bajo la coordinación de la ONU y organizaciones humanitarias.
El gobierno camboyano denunció los bombardeos como una violación del alto al fuego de 2022 y pidió a la comunidad internacional que presione a Tailandia para que detenga la ofensiva. Por su parte, Bangkok argumentó que los ataques fueron una respuesta a la muerte de un soldado tailandés en enfrentamientos recientes. Naciones Unidas emitió un comunicado instando a ambas partes a retomar el diálogo y evitar una escalada que pudiera desestabilizar la región.
Analistas de política exterior advierten que la situación podría desencadenar una espiral de violencia si no se restablece un canal de negociación efectivo. El futuro del alto al fuego dependerá de la voluntad de ambos gobiernos y del apoyo de actores externos, especialmente Estados Unidos y la ASEAN.