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10/12/2025 04:03 • SOCIALES • SOCIALES
En junio de 2022 el Parlamento australiano aprobó la enmienda al Online Safety Act, que obliga a todas las plataformas de redes sociales a verificar la edad de sus usuarios y a bloquear el acceso a menores de 16 años. La normativa entró en vigor en marzo de 2024, convirtiéndose en la primera medida de este tipo a nivel mundial.
Los servicios deben implantar mecanismos de age?gating, es decir, sistemas que soliciten documentos oficiales o utilicen datos de terceros para confirmar que el usuario supera la edad mínima. Si la verificación falla, el perfil se desactiva automáticamente y el usuario no podrá crear una cuenta ni iniciar sesión.
Según datos del Australian Communications and Media Authority (ACMA), más de 6 millones de niños se vieron obligados a perder el acceso a sus cuentas. Las plataformas han reportado un aumento del 30?% en los procesos de verificación y una reducción del 45?% en el número de usuarios activos menores de 16 años.
La medida ha generado opiniones encontradas. Expertos en salud mental celebran la iniciativa al considerarla un paso para reducir la exposición a contenidos nocivos y al ciberacoso. Por su parte, organizaciones de derechos digitales y algunos padres argumentan que la prohibición podría empujar a los menores a buscar alternativas menos seguras, como cuentas compartidas o aplicaciones no reguladas.
Los primeros estudios preliminares indican una disminución del 12?% en el tiempo promedio diario que los menores pasan en redes sociales, aunque el efecto a largo plazo aún está por evaluarse. La ACMA continuará monitoreando el cumplimiento y anunciará sanciones de hasta AU$10?000?000 para quienes incumplan la normativa.
Otros países, como el Reino Unido y Canadá, están estudiando la normativa australiana como posible modelo para sus propias leyes de seguridad digital. La discusión global gira en torno a la pregunta clave: ¿es más efectivo restringir el acceso o educar a los jóvenes sobre el uso responsable de la tecnología?