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15/12/2025 03:02 • POLITICA • POLITICA
El pasado sábado, en la conocida playa de Bondi, Sidney, dos hombres armados dispararon contra una concentración de bañistas. El ataque, calificado de antisemitista por las autoridades, cobró la vida de 16 personas y dejó a decenas de heridos que fueron trasladados a hospitales locales. Los agresores fueron rápidamente neutralizados por la policía, pero su accionar generó una gran conmoción en la comunidad judía y en la opinión pública australiana.
Según las investigaciones policiales, los responsables son un padre y su hijo de origen pakistaní. El padre, de 52 años, emigró a Australia en la década del 2000 y había sido objeto de vigilancia por parte de la Agencia de Seguridad Nacional (ASIO) hace seis años por presuntos vínculos con grupos extremistas. El hijo, de 23 años, nació y creció en Australia y, según fuentes, habría sido radicalizado en los últimos años.
El motivo declarado del ataque es el antisemitismo; los perpetradores apuntaron a una zona frecuentada por miembros de la comunidad judía. El antisemitismo se define como hostilidad, prejuicio o discriminación contra los judíos, y ha sido denunciado mundialmente como una forma de odio que debe ser combatida con rigor.
El primer ministro Anthony Albanese anunció, en una rueda de prensa posterior al ataque, la intención de endurecer la legislación sobre armas de fuego, incluyendo la ampliación de restricciones para armas semiautomáticas y la revisión de los procesos de concesión de licencias. La medida busca prevenir futuros actos violentos y responde a la presión de la sociedad civil, que exige mayor seguridad.
Documentos filtrados revelan que la ASIO había investigado al padre del dúo hace seis años, ya que sus actividades estaban bajo sospecha de posible vínculo con redes extremistas del sur de Asia. Sin embargo, en aquel momento no se llegó a una acusación formal.
El atentado ha reavivado el debate global sobre el aumento de incidentes antisemitas y la necesidad de políticas integrales que combinen seguridad, educación y prevención del odio. Diversas organizaciones internacionales han condenado el ataque y llamado a una respuesta coordinada contra el extremismo.