Imago Noticias
Fallece Roberto 'Tito' Pereyra, histórico trompetista del cuarteto cordobés
Central y Newell's conocen sus fechas de debut en la Copa Argentina 2026
Coinbase pausa sus operaciones en Argentina: la suspensión del USDC
Romance entre Ian Lucas y Evangelina Anderson confirmado y luego descartado en MasterChef Celebrity
Peronismo recibe 2026 e invita a resistir las políticas de Milei
15/12/2025 08:06 • SOCIALES • SOCIALES
En la normativa alimentaria se distinguen dos tipos de fechas impresas en los envases. La fecha de caducidad (FD) indica el último día en que el producto mantiene su inocuidad; su incumplimiento puede suponer un riesgo para la salud y solo aparece en alimentos altamente perecederos (p.ej. carnes frescas, lácteos, productos listos para comer). En cambio, la fecha de consumo preferente (FCP) marca el momento en que el alimento conserva sus propiedades organolépticas óptimas (sabor, aroma, textura). Muchos productos no peligrosos pueden conservarse en buen estado pasado este límite.
Los especialistas en seguridad alimentaria señalan que, bajo condiciones de almacenamiento adecuadas, ocho grupos de alimentos pueden consumirse después de la FCP sin representar un riesgo sanitario. Estos incluyen principalmente alimentos secos o enlatados, que poseen poca humedad y un bajo contenido de grasa, factores que limitan el desarrollo microbiano. Entre ellos se encuentran:
Es fundamental recalcar que la ausencia de signos de deterioro (olor, color, textura anómala) es un criterio esencial antes de decidir consumir cualquiera de estos productos.
Si el alimento presenta cualquiera de los signos antes mencionados, o si la fecha indicada es una fecha de caducidad y ha pasado, lo más seguro es desecharlo. En caso de duda, la regla de “cuando no estés seguro, tira” protege la salud.
Consumir alimentos seguros más allá de la FCP contribuye a reducir el desperdicio alimentario, que representa alrededor del 30% del total de producción mundial. Esta práctica, además de generar ahorros familiares, disminuye la presión sobre los recursos naturales y la huella de carbono asociada a la producción y eliminación de alimentos.