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15/12/2025 19:04 • POLITICA • POLITICA
El Parlamento de Trinidad y Tobago ratificó recientemente una autorización que permite a aviones militares de Estados Unidos operar desde sus principales aeropuertos internacionales, entre ellos el Aeropuerto Internacional Piarco y el Aeropuerto Internacional A.N.R. Robinson. La medida, presentada como parte del combate al narcotráfico en la región del Caribe, responde a una solicitud formal del Departamento de Defensa de EE.UU.
Según el gobierno trinitense, los aviones estadounidenses estarán involucrados en misiones de vigilancia, interdicción aérea y transporte logístico para desmantelar rutas de tráfico de drogas que atraviesan el Caribe hacia Norteamérica y Europa. La agencia estadounidense de control de drogas (DEA) señala que la proximidad de la isla a la costa venezolana la convierte en un punto estratégico para interceptar cargamentos que suelen pasar por el estrecho de la Guayana.
El presidente de Venezuela calificó la autorización como una "violación de la soberanía y una provocación". Caracas ha anunciado que reforzará sus sistemas de defensa aérea en la zona fronteriza y ha llamado a la comunidad internacional a condenar la presencia de fuerzas militares extranjeras tan cerca de sus costas.
Trinidad y Tobago está situada a apenas 11 kilómetros del litoral venezolano, lo que la coloca en el epicentro de la disputa entre Washington y Caracas. En los últimos años, EE.UU. ha intensificado su presión política y económica sobre el gobierno venezolano, mientras que la isla ha buscado equilibrar relaciones comerciales con ambos países. La medida se produce en medio de crecientes acusaciones mutuas de apoyo a grupos armados y de actividades ilícitas en la frontera marítima.
Expertos en relaciones internacionales advierten que, aunque el objetivo declarado es combatir el narcotráfico, la decisión podría servir a EE.UU. como una puerta de acceso para operaciones de inteligencia y vigilancia más amplias en el sector.