El piloto argentino Franco Colapinto demostró un notable avance en las calibraciones de Bélgica, destacando su potencial para el Gran Circo Automotriz.
En la última jornada de prácticas y calibraciones del Campeonato Mundial de Resistencia, el argentino Franco Colapinto ha demostrado un rendimiento sorprendente. Este talentoso piloto, nacido en Buenos Aires, se perfila como una promesa incandescente en las pistas internacionales.
Colapinto compite actualmente con el equipo Alpine F1 Academy y su actuación en Spa-Francorchamps no dejó lugar a dudas sobre su aptitud. Al finalizar la primera sesión de calibraciones (Q1), Franco logró clasificarse para la Q2, demostrando un tiempo que superaba claramente los estándares del circuito.
El trazado belga, famoso por sus curvas angulares y desafiantes condiciones climáticas, no fue rival para Colapinto. Su estrategia de box fue acertada, reduciendo el peso en más de un 10% durante las paradas obligatorias. Este detalle es crucial en el automovilismo moderno, donde cada gramo cuenta.
Aunque finalmente no pudo mantener su posición en la Q2 debido a una penalización técnica por cambio indebido de llantas sin justificación, los tiempos que arrojó fueron considerados por expertos como históricos para un debutante. Especialistas coinciden en que Colapinto ha demostrado un manejo excepcional del auto y una mentalidad ganadora única.
La escudería F1 de la cual forma parte destacó el potencial del joven piloto, mencionando su capacidad analítica y progresión imparable. A sus 26 años, Colapinto ya suma un currículum impresionante: tres victorias consecutivas en categorías menores y una reputación consolidada como jugador de posiciones.
“El auto se sintió más vivo que nunca”, confesó el piloto tras su primera experiencia oficial en Spa. Esta frase refleja no solo la conexión física con el vehículo, sino también un potencial para adaptarse a los altos estándares del deporte máximo.