Un nuevo informe de ONU‑Hábitat revela que once metrópolis costeras, desde Yakarta hasta Venecia, enfrentan un acelerado proceso de subsidencia del suelo combinado con el ascenso del nivel del mar, poniendo en riesgo a más de 1.400 millones de habitantes.
El panorama global según el World Cities Report 2024
El World Cities Report 2024 de ONU‑Hábitat advierte que la combinación de subsidiación del terreno, aumento del nivel del mar y la presión de la urbanización está convirtiéndose en una amenaza crítica para la seguridad humana. Más de 1.400 millones de personas viven hoy a menos de cinco metros sobre el nivel del mar y, sin una reforma estructural de la gestión urbana y del agua, ese número seguirá creciendo.
Las once ciudades con mayor riesgo
1. Yakarta, Indonesia
Con casi 42 millones de habitantes, Yakarta es la urbe más poblada del planeta. El hundimiento se debe a la extracción desmedida de aguas subterráneas y al peso de su infraestructura. En el norte de la ciudad ya se registran áreas bajo el nivel del mar. El gobierno ha iniciado la construcción del “Muro Marino Gigante” y contempla trasladar la capital a Nusantara para aliviar la presión.
2. Shanghái, China
Situada en el delta del río Yangtsé, Shanghái enfrenta inundaciones crónicas pese a sus defensas costeras avanzadas. La subsidencia histórica del suelo, sumada al ascenso del nivel del mar, amenaza la estabilidad de decenas de millones de residentes y la economía regional.
3. Venecia, Italia
La famosa “ciudad de los canales” sufre cada vez más episodios de Acqua Alta. La combinación de subsidencia natural, compactación del suelo por actividades humanas y el aumento del nivel del mar del Adriático ponen en riesgo el patrimonio histórico. El sistema de barreras MOSE podría quedar insuficiente si el mar sube más de 60 cm.
4. El Cairo y Alejandría, Egipto
El delta del Nilo está experimentando erosión acelerada, salinización de suelos y mayor exposición a tormentas. Se proyecta que para 2040 millones de egipcios podrían verse afectados por la pérdida de tierras agrícolas y viviendas.
5. Ho Chi Minh City, Vietnam
En el delta del Mekong, la extracción de aguas subterráneas y el rápido crecimiento urbano generan hundimientos que multiplican los desplazamientos forzados y la vulnerabilidad a inundaciones.
6. Ámsterdam y Róterdam, Países Bajos
Estos centros son pioneros en gestión hídrica, con el 26 % del territorio bajo el nivel del mar. El Plan Delta invierte el 1,2 % del PIB anual en diques, bombas de alta capacidad y barrios anfibios, aunque se advierte que un aumento de dos metros del nivel del mar superaría la infraestructura actual.
7. Houston, EE. UU.
Con caída del suelo superior a 5 mm/año en más del 40 % de su superficie, la extracción de agua y la actividad petrolera hacen de Houston la ciudad estadounidense con mayor riesgo de subsidencia.
8. Nueva York, EE. UU.
Aunque el hundimiento es más lento, el peso de más de un millón de edificios afecta zonas críticas como el aeropuerto La Guardia, la bahía de Jamaica y Staten Island, generando inundaciones recurrentes.
9. Dallas, EE. UU.
El rápido uso de acuíferos y el crecimiento urbano provocan descensos notables del terreno, incrementando la vulnerabilidad de infraestructura y población.
10. Ámsterdam y Róterdam (repetido para énfasis)
Se destaca la innovación en arquitectura flotante y áreas de inundación controlada como modelo a seguir.
11. Otros centros de riesgo (ej. Ciudad de México, Lagos)
El informe señala que la tendencia se extiende a más de 30 ciudades alrededor del mundo, consolidando una crisis global.
¿Qué se necesita?
El World Cities Report subraya que las soluciones tradicionales, como diques aislados, son insuficientes. Es crucial combinar:
- Gestión equitativa del agua y recarga de acuíferos.
- Infraestructura verde (parques inundables, techos verdes).
- Planificación urbana que limite la expansión sobre suelos vulnerables.
- Reubicación planificada de poblaciones en casos extremos.
Solo con una cooperación internacional y una inversión masiva se podrá evitar un escenario de desplazamientos masivos y pérdida de patrimonio cultural.