El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, afirmó este domingo 4 de enero de 2026 que el gobierno estadounidense está abierto a trabajar con la vicepresidenta Delcy Rodríguez, quien asumió la presidencia de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro, siempre que se adopten las decisiones que EE.UU. considere adecuadas. El anuncio, realizado en CBS News, subraya que las elecciones son prematuras y que, de no cumplirse los requisitos, Washington aplicará presión.
Contexto y antecedentes
El pasado sábado 3 de enero de 2026 fuerzas militares estadounidenses capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores en una operación que culminó con la toma del poder por parte de la vicepresidenta Delcy Rodríguez. Desde entonces, la administración de Donald Trump ha comunicado que buscará una transición política en Caracas.
Declaraciones de Marco Rubio
En una entrevista con el programa Face the Nation de CBS News, el secretario de Estado Marco Rubio declaró que EE.UU. está “dispuesto a trabajar con los líderes actuales de Venezuela si toman las decisiones adecuadas”. Añadió que, de no cumplirse esas condiciones, Washington mantendrá “múltiples palancas de presión” para proteger sus intereses estratégicos.
Rubio también puntualizó que “las elecciones son un poco prematuras” y que la prioridad de EE.UU. sigue siendo la seguridad y la prosperidad estadounidense, además de combatir el narcotráfico, la presencia de Irán/Hezbollah y evitar que la industria petrolera beneficie a adversarios.
Reacción de la Casa Blanca y de Trump
El presidente Donald Trump confirmó que negociará directamente con Delcy Rodríguez y que cualquier acuerdo dependerá de “lo que hagan”. En declaraciones públicas, Trump afirmó que no tiene interés en negociar con la oposición liderada por María Corina Machado ni con Edmundo Gutiérrez, alineándose con la postura de Rubio.
Implicancias para la región
El anuncio sitúa a EE.UU. en una posición de vigilancia constante sobre la transición venezolana, mientras la comunidad internacional observa el desarrollo de un proceso que podría redefinir la geopolítica del Caribe y Sudamérica. La presión económica y diplomática anunciada por Rubio apunta a preservar los intereses estadounidenses en el sector energético y de seguridad.
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Fuente: La Política Online