Pagó el alquiler durante 26 años para preservar la escena del crimen de su esposa y halló al asesino
Satoru Takaba invirtió USD 143.000 para mantener intacto el departamento donde asesinaron a Namiko en 1999. La perseverancia dio frutos: en octubre de 2025 detuvieron a Kumiko Yasufuku, una antigua compañera de secundaria obsesionada con él desde la adolescencia que planeó el crimen durante años.