Un vuelo de Flydubai con destino a Tel Aviv sufrió un grave incidente de seguridad cuando el copiloto atacó al comandante con un cuchillo, provocando una caída brusca de la aeronave. El avión logró aterrizar en Tabuk, Arabia Saudita, donde se encuentran los 150 pasajeros a salvo, mientras Israel califica el hecho como un intento de ataque terrorista.

Resumen de la Situación

El vuelo FZ1073, que conectaba Dubái con Tel Aviv, tuvo que desviarse hacia el Aeropuerto Internacional Príncipe Sultan Bin Abdulaziz (Tabuk) en el noroeste de Arabia Saudita tras un altercado violento en la cabina de mando. El copiloto, de nacionalidad omaní, habría apuñalado al capitán, lo que derivó en una pérdida de altitud crítica antes de que la tripulación de cabina lograra estabilizar la nave.

El momento de mayor tensión ocurrió cuando el avión registró una caída brusca de entre 14.000 y 17.000 pies en menos de 30 segundos. Durante la crisis, la aeronave emitió una señal de emergencia general seguida de una alerta por "interferencia ilícita", código utilizado para reportar secuestros o ataques internos.

Al aterrizar en Tabuk, ambos pilotos fueron trasladados a un hospital local; uno de ellos se encuentra en estado grave. Los aproximadamente 150 pasajeros, mayoritariamente israelíes, fueron contabilizados y se encuentran fuera de peligro, aunque testimonios recogidos por medios como The Times of Israel describen escenas de pánico, sangre y gritos dentro del avión.

Dato Clave: El gobierno de Israel, a través del Shin Bett y el Mossad, ha determinado que el suceso no fue un brote psicótico, sino un intento de ataque terrorista.

La respuesta diplomática ha sido compleja. Mientras el primer ministro Benjamin Netanyahu mantuvo consultas de seguridad urgentes, Arabia Saudita denegó la autorización para que aviones militares o civiles israelíes ingresen a su territorio para repatriar a los pasajeros. Actualmente, la operadora saudí Cluster2 coordina un avión sustituto para el regreso de los ciudadanos.

Perspectivas

El incidente podría intensificar el discurso de seguridad en la campaña electoral israelí, donde figuras como Itamar Ben-Gvir ya han calificado el hecho como terrorismo. Asimismo, sería probable que las investigaciones internacionales busquen determinar si el copiloto actuó solo o bajo órdenes de un tercero. En el plano diplomático, el manejo de la repatriación estaría poniendo a prueba la cooperación táctica no oficial entre Riad y Tel Aviv.