Resumen de la Situación
El vuelo FZ1073, que conectaba Dubái con Tel Aviv, tuvo que desviarse hacia el Aeropuerto Internacional Príncipe Sultan Bin Abdulaziz (Tabuk) en el noroeste de Arabia Saudita tras un altercado violento en la cabina de mando. El copiloto, de nacionalidad omaní, habría apuñalado al capitán, lo que derivó en una pérdida de altitud crítica antes de que la tripulación de cabina lograra estabilizar la nave.
Antecedentes
El espacio aéreo saudí, históricamente cerrado a vuelos israelíes hasta 2022, se ha convertido en un corredor transitado pero sensible. En septiembre de 2025, otra aeronave de Flydubai realizó un aterrizaje de emergencia en Riad por causas médicas. Este nuevo incidente ocurre en un clima de alta fragilidad diplomática y semanas antes de las primeras elecciones israelíes posteriores a los ataques del 7 de octubre de 2023.
El momento de mayor tensión ocurrió cuando el avión registró una caída brusca de entre 14.000 y 17.000 pies en menos de 30 segundos. Durante la crisis, la aeronave emitió una señal de emergencia general seguida de una alerta por "interferencia ilícita", código utilizado para reportar secuestros o ataques internos.
Al aterrizar en Tabuk, ambos pilotos fueron trasladados a un hospital local; uno de ellos se encuentra en estado grave. Los aproximadamente 150 pasajeros, mayoritariamente israelíes, fueron contabilizados y se encuentran fuera de peligro, aunque testimonios recogidos por medios como The Times of Israel describen escenas de pánico, sangre y gritos dentro del avión.
La respuesta diplomática ha sido compleja. Mientras el primer ministro Benjamin Netanyahu mantuvo consultas de seguridad urgentes, Arabia Saudita denegó la autorización para que aviones militares o civiles israelíes ingresen a su territorio para repatriar a los pasajeros. Actualmente, la operadora saudí Cluster2 coordina un avión sustituto para el regreso de los ciudadanos.
Perspectivas
El incidente podría intensificar el discurso de seguridad en la campaña electoral israelí, donde figuras como Itamar Ben-Gvir ya han calificado el hecho como terrorismo. Asimismo, sería probable que las investigaciones internacionales busquen determinar si el copiloto actuó solo o bajo órdenes de un tercero. En el plano diplomático, el manejo de la repatriación estaría poniendo a prueba la cooperación táctica no oficial entre Riad y Tel Aviv.