06/08/2026 19:35 - General
El metal precioso sufriría un revés tras la ruptura del alto al fuego entre Estados Unidos e Irán, sumado a las expectativas de políticas restrictivas para fomentar la estabilidad económica.
Según indican reportes de Bloomberg Línea y Yahoo Finanzas, el 8 de julio de 2026, el precio del oro experimentaría una notable caída de hasta un 1,6%, situándose por debajo de los US$4.050 la onza. Esto lo encaminaría hacia su tercera jornada consecutiva de pérdidas. Este movimiento se habría producido tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien durante una rueda de prensa en Ankara (capital de Turquía, clave por su posición geopolítica entre Occidente y Oriente) afirmó que el alto al fuego con Irán habría 'terminado' y lo calificó como una 'pérdida de tiempo'.
Las declaraciones se darían en un contexto de renovada tensión, tras el lanzamiento de nuevos ataques por parte de EE.UU. contra Irán y la revocación de una exención que permitía la venta de petróleo iraní. Esta medida sería una respuesta a los ataques iraníes a buques mercantes en el Estrecho de Ormuz (una ruta marítima crucial en el Golfo Pérsico por donde transita una gran parte del petróleo mundial). Como resultado directo, el precio del petróleo se dispararía, alimentando temores de una inflación más persistente.
Para quien no esté familiarizado, la Reserva Federal (Fed) es el banco central de Estados Unidos, responsable de regular la oferta de dinero y mantener la estabilidad de precios. Cualquier aumento en los precios de la energía reforzaría las expectativas de que la Fed podría mantener las tasas de interés más altas durante más tiempo para combatir una inflación que se habría acelerado desde el inicio del conflicto a finales de febrero de 2026.
Los elevados costos de financiación suelen representar un obstáculo para el oro, ya que este activo no genera intereses. A esto se sumaría el fortalecimiento del dólar estadounidense, que encarece el metal precioso al cotizarse en esta moneda.
"Gran parte de la prima geopolítica ya está reflejada en el precio, por lo que las renovadas tensiones están impulsando ajustes de posiciones más que nuevas compras de activos refugio", afirmaría Ewa Manthey, estratega de materias primas de ING Bank. Esto sugiere que el mercado estaría buscando un nuevo equilibrio de manera metódica.
A pesar de la reciente caída por debajo de los US$4.000, aún habría pocos indicios de que los inversores estén abriendo posiciones cortas a gran escala, lo que sugeriría una cautela saludable y confianza en la resiliencia del activo a largo plazo. El oro habría disminuido más de una quinta parte desde el inicio de la guerra con Irán a finales de febrero de 2026.
Los operadores también estarían atentos a la publicación de las actas de la reunión de junio de la Reserva Federal para obtener señales sobre la trayectoria de las tasas. Tras dicha reunión, el oro se desplomaría debido a la postura más agresiva del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, aunque datos de empleo posteriores debilitarían las expectativas de un recorte a corto plazo, mostrando una economía estadounidense sólida y resistente.
Fuentes consultadas: Bloomberg Línea y Yahoo Finanzas.
Alfredo S. Quiroga