01/08/2026 04:51 - Economia
Durante una reunión del gabinete en Camp David el viernes 31 de julio de 2026, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, dejó al descubierto un plan financiero clave al descuido. Una fotografía de Reuters tomada por Daniel Heuer reveló un bloc de notas con una lista de tareas ('To Do') que decía claramente: 'Buy Japanese Yen (JPY) $5-10 bil' (Comprar yen japonés, 5 a 10 mil millones de dólares).
La imagen fue capturada a las 11:33 a.m. hora local, mostrando la tarjeta de nombre de Bessent justo encima del bloc. Posteriormente, el diario Financial Times informó que el Banco de la Reserva Federal de Nueva York vendió euros para comprar yenes en nombre del Departamento del Tesoro de EE.UU. Esto confirmó una intervención directa en el mercado de divisas.
Horas antes, Reuters ya había adelantado que el Tesoro había notificado a varios bancos sobre una posible intervención ese mismo día. Las autoridades japonesas también habían intervenido para sostener su moneda, lo que generó un fortalecimiento sustancial del yen durante las horas de negociación tempranas. Datos de LSEG mostraron que el dólar cayó de unos 158.9 yenes a 157.6 yenes en la tarde, una caída cercana al 0.8%.
El yen japonés ha experimentado una fuerte depreciación, llegando la semana pasada a su nivel más bajo desde 1986. Según Bloomberg News, esto se debe a varios factores, incluido el aumento de los precios del petróleo y la divergencia en las políticas de tasas de interés entre el Banco de Japón (que las mantiene bajas) y la Reserva Federal de EE.UU.
La última vez que el Tesoro de EE.UU. intervino para apuntalar el yen fue en 2011, cuando se unió a otros países del G7 en una acción coordinada tras el devastador terremoto y tsunami que golpearon Japón, causando una inestabilidad financiera masiva. La acción actual marca un paso inusual pero significativo en la política exterior económica de Estados Unidos, que busca estabilizar los mercados globales y apoyar a una de sus principales alianzas en Asia.
Fuente: The Guardian
Alfredo S. Quiroga