Una batalla legal estalla en Washington DC. La jueza federal Ana Reyes ordenó una pausa inmediata en la remoción de árboles del campo de golf East Potomac, ante el temor de que el ambicioso proyecto de Donald Trump cause daños ambientales irreparables en un espacio público histórico.

El Servicio Nacional de Parques (NPS) tuvo que detener sus máquinas. Por orden de la jueza federal Ana Reyes, se estableció una pausa de 24 horas en los cortes de árboles en el East Potomac Golf Links, mientras se evalúa una orden urgente presentada por residentes preocupados.

El conflicto surge en el marco de la visión de Donald Trump para transformar el predio en un campo de golf de clase mundial, una obra que se suma a su agresiva remodelación de Washington DC, que ya incluye la demolición de estructuras históricas y el despliegue de la Guardia Nacional desde inicios de 2025.

El dato: La justicia exige respuestas inmediatas a Kevin Griess, superintendente de los Parques Nacionales del Mall, sobre quién ordenó los trabajos y cuál es el cronograma exacto de eliminación.

La magnitud de la intervención vegetal es considerable. Según los datos del NPS, el plan de tala se divide de la siguiente manera:

Etapa de Remoción Cantidad de Árboles
Programada para el sábado 169 árboles
Destinados a eliminación posterior 90 árboles

Los demandantes, integrados por vecinos de la capital, sostienen que el proyecto no solo afecta la ecología del lugar, sino que pone en riesgo la esencia social del parque. Sus principales preocupaciones son:

  • Exclusividad: El riesgo de convertir un espacio accesible para todos los niveles de ingresos en un club de lujo.
  • Costos: La probable implementación de tarifas más altas para los usuarios.
  • Espacio Público: La pérdida irreversible de áreas abiertas para los ciudadanos de Washington.

Trump ya ha visitado el terreno acompañado por un miembro del gabinete y un reconocido arquitecto de campos de golf, confirmando que el East Potomac es una pieza clave en su rediseño de la ciudad.


Fuente: IMAGO