07/08/2026 00:44 - General
La detención de Lucía Sosa (44) por la muerte de su hija Isabella Aguirre (2) en Villa Gesell —una ciudad costera del sur de la provincia de Buenos Aires, famosa por sus playas y vida nocturna— ha estremecido al país. Pero lo que más impacta es que esta no es la primera tragedia en la vida de Sosa: ya había sido absuelta en 2018 por el fallecimiento de otras dos de sus hijas, Candela (6 meses, 2013) y Yazmín (11 meses, 2016).
El caso estalló cuando Sosa llevó a Isabella sin signos vitales al Hospital Municipal Arturo Illia de Villa Gesell. La madre aseguró que la niña se había broncoaspirado mientras tomaba la mamadera. Sin embargo, la autopsia determinó que la causa de muerte fue una asfixia obstructiva que provocó una severa hipoxemia y un paro cardiorrespiratorio, lo que contradice la versión de la progenitora y refuerza la hipótesis de un presunto homicidio.
En agosto de 2018, el Tribunal Oral en lo Criminal N° 3 de Mar del Plata absolvió a Lucía Sosa y a su entonces pareja, Héctor Javier Picart, por las muertes de Candela y Yazmín. La fiscalía había sostenido que la pareja abusó sexualmente de Yazmín, introduciéndole un objeto romo por vía anal, lo que habría provocado su muerte. Sin embargo, los jueces Juan Manuel Sueyro, Mariana Irianni y Fabián Riquert concluyeron unánimemente que las lesiones se debieron a maniobras médicas de urgencia y a una dermatitis del pañal de origen bacteriano. La pareja había permanecido dos años en prisión preventiva antes de ser absueltos. En el fallo, los jueces criticaron la condena social mediática previa al debate.
Durante la investigación de 2018, una psicóloga del Hospital Materno Infantil detectó indicios del Síndrome de Munchausen —un trastorno psiquiátrico en el que una persona finge o provoca enfermedades en alguien a su cargo para llamar la atención—. Sin embargo, un psiquiatra de Buenos Aires dictaminó que Sosa era mentalmente sana.
Héctor Picart, en diálogo con TN (uno de los canales de noticias más importantes de Argentina), relató que cuando él se iba a trabajar, los niños siempre terminaban internados: "Ella delante mío era una buena madre, pero después me di cuenta de que tenía dos caras". Manifestó su desconcierto y su deseo de que se haga justicia por Isabella.
Actualmente, el fiscal Juan Pablo Calderón investiga la muerte de Isabella. Sosa está imputada por "abandono de persona seguido de muerte agravado por el vínculo", aunque el fiscal evalúa elevar la imputación a homicidio agravado, que conlleva pena de prisión perpetua en Argentina.
El hijo de Sosa de una relación anterior, Lucas Ruiz (17), será citado a declarar el 29 de julio de 2026. El joven denunció maltratos y pidió que su madre esté presa o en un psiquiátrico. Por su parte, Héctor Picart declarará el 30 de julio en carácter de testigo y querellante. El padre de Isabella, José Daniel Aguirre (53), defiende a Sosa alegando que fue un accidente. El otro hijo de Sosa, de 4 años, fue puesto en un hogar de abrigo.
Alfredo S. Quiroga