04/08/2026 10:17 - General
La víctima fatal fue Mark Lensink, un joven de 26 años oriundo de Rijssen, en la provincia de Overijssel, Países Bajos. Según su perfil de LinkedIn y medios brasileños, Lensink estudió una tecnicatura en arquitectura en la Saxion University of Applied Sciences y era dueño de su propia empresa de construcción y carpintería, Lensink Bouwservice, fundada a mediados de 2023.
Mark estaba de vacaciones en Foz do Iguazú, Brasil, junto a su novia y la familia de ella. Decidieron hacer una excursión privada por las Cataratas del Iguazú, una de las maravillas naturales más impresionantes del mundo, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Lo que debía ser una experiencia inolvidable terminó en tragedia.
El suceso ocurrió el 28 de julio de 2026 cerca de las 12:20 hs (hora local de Brasil, una hora menos que en Argentina). La embarcación, que transportaba a 8 personas (seis turistas y dos tripulantes), volcó mientras navegaba por los rápidos del río Iguazú.
Mark sufrió un paro cardiorrespiratorio tras el impacto. Fue asistido por servicios de emergencia y trasladado al Hospital Municipal Padre Germano Lauck, pero los médicos no lograron reanimarlo.
De los acompañantes, dos personas resultaron heridas: un hombre de 49 años (suegro de la víctima), que permaneció en observación, y una mujer de 48 años (suegra de la víctima), que sufrió una fractura en el pie.
El accidente se produjo en un contexto de crecida extraordinaria. El caudal del río Iguazú alcanzó los 6500 metros cúbicos por segundo (m³/s), muy superior a los valores habituales que oscilan entre 1500 y 1800 m³/s. Para que te hagas una idea, el caudal normal equivale a llenar una piscina olímpica cada 2 segundos; en ese momento era más de 3 veces superior.
Días antes, el caudal incluso superó los 8500 m³/s, lo que obligó a cerrar temporalmente el circuito de la Garganta del Diablo, la pasarela que permite ver las cataratas desde el lado argentino. La Marina de Brasil investiga si el vuelco se debió a las condiciones del río, una falla técnica o un error humano.
La embarcación accidentada no era la del paseo masivo tradicional, sino que pertenecía a la modalidad Macuco Privado (Macuco Privativo), un servicio exclusivo para grupos reducidos que promete evitar filas y ofrecer una experiencia personalizada.
El paquete tiene un costo de R$ 3068 (aproximadamente US$ 95 a US$ 100 por pasajero) e incluye:
Fue durante esta última etapa de navegación cuando la embarcación volcó. Las autoridades esperan que las investigaciones esclarezcan los hechos para evitar futuras tragedias.
Macuco Safari suspendió sus actividades por tres días tras la tragedia. Sin embargo, según informó el medio La Nación, la empresa retomó sus operaciones rápidamente, vendiendo paquetes en boletería sin dar un comunicado oficial previo.
La empresa registra antecedentes graves: en septiembre de 1999, dos lanchas chocaron de frente provocando la muerte de 7 personas. En diciembre de 2007, otra lancha volcó dejando 4 heridos. Estos hechos reavivan la preocupación por la seguridad en este tipo de excursiones.
Alfredo S. Quiroga