A 25 años de la tragedia, las familias de las víctimas del 11 de septiembre aguardan un fallo crucial en Nueva York. La disputa judicial busca romper la inmunidad soberana de Arabia Saudita para probar que funcionarios del reino ayudaron a los secuestradores de los aviones.

La tensión se trasladó a las puertas del tribunal Thurgood Marshall de Nueva York. Decenas de familias de las víctimas del 11 de septiembre esperan una decisión que podría cambiar el rumbo de una batalla legal que comenzó hace más de dos décadas.

El núcleo del conflicto es simple pero devastador: las familias sostienen que el gobierno de Arabia Saudita brindó apoyo logístico y financiero a los terroristas de Al Qaeda. El caso se centra en la figura de Omar al-Bayoumi, un ciudadano saudí que habría facilitado alojamiento en San Diego a dos de los secuestradores que impactaron el Pentágono.

El punto clave: Si los tres jueces de Manhattan rechazan el recurso de Arabia Saudita basado en la "inmunidad soberana", el juicio podrá avanzar el próximo año, permitiendo el acceso a pruebas críticas.

Según informes del FBI, otros funcionarios saudíes también habrían estado involucrados en la red de apoyo:

Implicado Rol / Cargo Acción Presunta
Omar al-Bayoumi Ciudadano Saudí Garante de alojamiento en San Diego
Fahad al-Thumairy Imán / Funcionario de Asuntos Islámicos Asistencia logística a al-Bayoumi
Mussaed Ahmed al-Jarrah Funcionario de la Embajada Saudí Coordinación de apoyo en EE.UU.

Terry Strada, cuya lucha comenzó en 2004 tras perder a su esposo en la Torre Norte, describió la situación como una serie de "traiciones" por parte de las administraciones estadounidenses, acusándolas de ocultar evidencia durante años.

Entre las pruebas que las familias exigen revisar se encuentran:

  • Videos incautados por la policía británica que mostrarían a al-Bayoumi discutiendo un "plan de vuelo".
  • Registros de viajes de funcionarios saudíes hacia el Reino Unido meses antes de los ataques.
  • Documentación sobre la influencia de islamistas en el gobierno saudí.

Por su parte, la defensa de Arabia Saudita, liderada por el abogado Greg Rapawy, niega rotundamente cualquier apoyo al yihad violento y sostiene que el gobierno saudí se opuso activamente a los ataques.

Mientras tanto, el clima en Nueva York se volvió surrealista: mientras las familias buscaban justicia legal, a pocas cuadras se realizaba una conferencia de teóricos de la conspiración que cuestionaban la versión oficial del colapso de las torres, generando fuertes críticas de sobrevivientes y familiares que ven en estas teorías una falta de respeto a la memoria de las víctimas.


Fuente: IMAGO