Una ola de cierres hospitalarios sacude a Estados Unidos tras la implementación de recortes en el financiamiento federal de Medicaid. La crisis golpea con especial dureza a las unidades de maternidad, dejando a miles de mujeres sin acceso a cuidados críticos en un país que ya registra una de las tasas de mortalidad materna más altas entre las naciones desarrolladas.

La tensión escaló el pasado 26 de junio en Washington DC, donde cientos de personas salieron a las calles para protestar contra los recortes al Medicaid, el programa federal de salud para personas de bajos ingresos.

El impacto ya es tangible. Hospitales en diversas regiones del país han comenzado a cerrar sus servicios esenciales. Entre los casos más críticos se encuentran:

  • Centra Southside Community Hospital (Virginia): Cierre de su unidad de maternidad.
  • St Mary’s Sacred Heart Hospital (Georgia rural): Cierre de sus servicios de maternidad.

Expertos advierten que este es solo el comienzo de una tendencia alarmante. Según Vaishu Jawahar, director de política y programas de Protect Our Care, los hospitales están operando en números rojos, lo que los obliga a tomar decisiones drásticas que casi siempre resultan en la eliminación de las alas de maternidad.

Dato Crítico: Aproximadamente el 40% de los nacimientos en Estados Unidos son financiados a través de Medicaid.

La situación se agrava por la falta de datos oficiales. A principios de 2025, la administración de Donald Trump puso en licencia administrativa al equipo del sistema de monitoreo de riesgos del embarazo de los CDC, lo que según académicos y exfuncionarios, obstaculiza cualquier estudio serio sobre las tendencias de salud materno-infantil.

Referente Institución Advertencia
Benjamin Sommers Harvard TH Chan School Afectación directa a embarazadas y especialistas.
Erin Jones March of Dimes Agravamiento de la crisis de cuidados maternos.
Rita Hamad Harvard TH Chan School Aumento de disparidades geográficas y sociales.

Fuente: IMAGO