El ministro de Economía, Luis Caputo, respondió este miércoles a las duras críticas que la Unión Industrial Argentina (UIA) lanzó contra el Gobierno durante el acto por el Día de la Industria. Fue en el marco del encuentro “Vientos de Cambio”, organizado por la Fundación Libertad en el Hotel Sheraton de Retiro, donde el funcionario defendió el modelo económico y marcó distancia con los empresarios que cuestionan la gestión.
“Me toca defender los intereses de los 48 millones de argentinos, no de algunos empresarios en particular”, disparó Caputo, en un claro mensaje hacia la cúpula fabril. El ministro reconoció que el cambio de rumbo genera frustraciones y que “cada uno defiende sus intereses”, pero insistió en que la apertura comercial y la desregulación son el camino correcto.
La respuesta a la UIA
El malestar de la UIA se había expresado el pasado 2 de septiembre, cuando en el acto por el Día de la Industria, el presidente de la entidad, Martín Rappallini, reclamó “un puente” entre la economía actual y la competitiva, y advirtió que “la economía no puede medirse solamente por la evolución de la inflación”. Más contundente fue el vicepresidente Guillermo Moretti, que acusó al Gobierno de “desindustrialización” y calificó a Caputo de “endeudador” y “trader que no sabe lo que es un torno”.
En ese contexto, el ministro salió a defender su gestión y cuestionó el modelo proteccionista previo. “El modelo anterior hizo que los consumidores pagaran productos entre 2 y 10 veces más caros que en países vecinos: autos, indumentaria, calzado, electrónicos, celulares, neumáticos”, afirmó. Y agregó: “La industria cayó un 10% en los últimos 11 años pese a los subsidios”.
“La competitividad no pasa por el tipo de cambio”
Uno de los ejes centrales de su discurso fue el rechazo a la idea de que la competitividad depende del tipo de cambio. “La cosa no pasa por el tipo de cambio, pasa por bajar impuestos, reducir regulaciones, bajar el costo financiero y mejorar infraestructura”, explicó. En esa línea, mencionó visitas a plantas de Ombú (en Catamarca) y Pampero como ejemplos de empresas que pueden competir en un esquema de apertura.
Caputo también se refirió a la pobreza, un tema sensible para la gestión. “En dos años también va a haber gente que no llega a fin de mes. En Estados Unidos hay gente que no llega a fin de mes. No podés cambiar 100 años en uno solo”, sostuvo, y afirmó que la pobreza “bajó a la mitad”.
“¿Vamos a ser Suiza en un año? No, nosotros no prometimos eso. Lo que estamos seguros es de que este es el camino correcto”.
El ministro insistió en la necesidad de perseverar: “La perseverancia, creer y no desviarnos del camino es algo importante. Todo se va a lograr con tiempo. Nosotros trabajamos y nos deslomamos para que este cambio se dé para todos lo más rápido y mejor posible”.
Crecimiento en dos velocidades y anuncio de obras
Consultado sobre el ritmo de la economía, Caputo señaló que “en este modelo se crece en dos velocidades. No es algo negativo. Es algo obvio”. Además, anunció la licitación de 5.000 kilómetros de rutas nacionales, una medida que busca impulsar la infraestructura y el empleo.
El ministro estuvo acompañado por el secretario de Política Económica, José Luis Daza. En su discurso, también se refirió a su reciente reunión con el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, quien elogió la economía argentina. Y apuntó contra el gobierno anterior: mencionó que un banco le dijo a un gobernador que “les daba vergüenza lo que habían ganado en 2023 con las Leliqs”.
Ausencias y contexto
Cabe recordar que en el acto por el Día de la Industria, ningún funcionario nacional participó, a diferencia del año anterior, cuando asistieron Caputo y el entonces vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli. Esa ausencia fue leída como un nuevo capítulo en la tensa relación entre el Gobierno y la UIA.
Con un tono desafiante pero conciliador, Caputo cerró: “La mayoría de los empresarios entiende que tiene que haber un cambio. Implica reconvertirse e invertir”.